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dinámicas han llevado a cambios importantes en la forma en que percibimos y evaluamos la
calidad. El cliente, usuario o beneficiario puede interpretarse en un sentido amplio y puede referirse
a diferentes tipos de individuos. Por ejemplo, el cliente externo es la persona que compra, utiliza
o disfruta del producto o servicio final. Sin embargo, en algunos casos puede ser difícil determinar
quién es el cliente real. Así, una ama de casa que compra pañales para su bebé es la cliente externa,
pero el bebé es el usuario y beneficiario final. De manera similar, en el caso de un hospital privado
especializado en atención médica, el paciente a menudo se considera el cliente, cuando en realidad,
el cuerpo médico especializado es el cliente.
Existe una falta de consenso cuando se trata de definir la calidad debido a varios factores.
En primer lugar, la calidad no es un concepto absoluto y no se puede ver como un objetivo
independiente, es necesario considerar no solo el producto o servicio en sí, sino también las formas
en que se utiliza y se consumó determinar la calidad de algo implica "juicios de valor" subjetivos,
que pueden variar de una persona a otra. Además, el concepto de calidad se puede entender y
apreciar desde múltiples perspectivas y puntos de vista.
Desde el punto de vista de la producción, hay varios aspectos que se consideran en relación
con la calidad. Estos incluyen la reducción y eliminación de desperdicios, la eliminación de quejas,
la eliminación de operaciones de reprocesamiento, el cumplimiento de garantías y plazos de
entrega, cero defectos y la importancia de hacer las cosas bien desde el principio. En esencia, el
concepto de calidad es complejo y multifacético, con diferentes perspectivas, criterios y elementos
a considerar. Está influenciado por las dinámicas socioculturales y abarca varios conceptos
asociados.
Definir la calidad requiere entender las necesidades del cliente, usuario o beneficiario y
asegurar que el producto o servicio posea las características necesarias para satisfacer esas
necesidades. Al discutir sobre la calidad, entran en juego varios conceptos asociados, como la
perfección, la consistencia, la puntualidad, la satisfacción, la confiabilidad, el servicio, la atención,
la disponibilidad, la seguridad y la comodidad, entre otros. Cada uno de estos conceptos contribuye
a nuestra comprensión de la calidad y agrega complejidad a su definición.
Se reconocen diferentes criterios o puntos de vista al evaluar la calidad. Estos incluyen
criterios basados en el producto, criterios basados en el usuario, criterios basados en el valor y
criterios basados en la fabricación. Cada criterio ofrece una perspectiva única sobre la calidad y
enfatiza diferentes aspectos del producto o servicio. Asimismo, el producto o servicio es el
elemento clave que permite satisfacer las necesidades del cliente; y posee una variedad de
características y propiedades, que pueden variar en naturaleza, relevancia e importancia. Estas
características incluyen rendimiento, confiabilidad, apariencia, seguridad, durabilidad, facilidad
de reparación y mantenimiento, facilidad de uso, servicio al cliente, disponibilidad, cumplimiento,
garantías, instrucciones y documentación, relación costo-beneficio, compatibilidad, amigabilidad,