
SMRecorder (para grabar) y Camtasia Studio (para editar), además, solicitar ayuda a los
(estudiantes, compañeros de clase, entre otros), es otra opción para los profesores menos
hábiles con los recursos tecnológicos sobre la materia que están enseñando, por supuesto, los
profesores no necesariamente tienen que crear todos los materiales de apoyo para su materia,
ya que, también se pueden encontrar recursos creados por otros facilitadores, a través de,
(charlas, conferencias, cursos, entrevistas, películas, documentales, entre otros) disponibles
en Internet, que sirven de apoyo para exponer los tema del aula invertida (Cabero, Llorente
y Román, 2005; López, 2015).
Desde la posición de, (Mendoza, 2013) alientan a los docentes a desarrollar sus
propios principios de referencia, porque origina una relación más estrecha entre docente y
alumno, esto es evidente cuando el profesor graba sus tutoriales registrando sus
“especificaciones de uso personal como chistes, explicaciones personales, juegos de
palabras, inflexiones, entre otras”. (Bernal, 2014). Igualmente, se anima a los profesores a
producir sus propios materiales, ya que los publicados por otros maestros pueden ser poco
claros, estar dirigidos a estudiantes más avanzados o contener información desactualizada.
Un profesor que decide elaborar sus reseñas para consultas, también debe prever que algunos
estudiantes creerán que en ese material localizarán la respuesta definitiva a todas las
preguntas formuladas; para ello, puede encontrar otras formas, aún más educativas, de
enseñar la misma materia, por lo tanto, enfocándose en proporcionar otras herramientas
(páginas web, archivos, entre otras), con el fin de comparar con la información
proporcionada, para promover el aprendizaje autónomo de los alumnos, es decir, su
capacidad para “orientar, controlar, regular y evaluar conscientemente cómo aprenden”
(Manrique, 2004).
Para finalizar con los desafíos pueden presentarse con el uso del aula invertida,
coexisten algunos inconvenientes en su aplicación en ciertas disciplinas en las cuales es
factible este método, si bien es cierto que, las matemáticas, la física, la química y otras
materias prácticas se consideran más adecuadas para las aulas flexibles. (Martin-Paero,
Prado-Gascó, Queiro-Ameijeiras, Summerfield, y Conseil, 2014), Sin embargo, esto no es
del todo correcto, porque el contenido teórico de la ciencia asimismo incluye geografía,
historia, literatura, y además se puede comunicar, por ejemplo, en forma audiovisual;
muestras de esto son biografías y documentales producidos por NatGeo o Discovery Channel,
que pueden usarse como recursos adicionales para el curso. En conclusión, las actividades
que abordan al menos las dificultades enumeradas en esta sección deben planificarse e
implementarse para lograr los resultados deseados (es decir, promover el aprendizaje
significativo) en el aula invertida. De lo contrario, es posible que los docentes y los
estudiantes no puedan hacer frente al trabajo y la adaptación que requiere la estrategia, por
el contrario, puede que lleve al agotamiento de los discípulos.