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Inteligencia artificial agéntica y
criptografía poscuántica
Lázaro Guillermo, Juan Carlos; Torre
Suarez, Edwin Edgard; Oseda Gago,
Dulio; Armijos Carrión, Jorge Luis;
Arredondo Castillo, Gustavo; Enríquez
Maguiña, William Martín; Cuya
Camara, Jose Luis
© Lázaro Guillermo, Juan Carlos; Torre
Suarez, Edwin Edgard; Oseda Gago,
Dulio; Armijos Carrión, Jorge Luis;
Arredondo Castillo, Gustavo; Enríquez
Maguiña, William Martín; Cuya
Camara, Jose Luis, 2026
Primera edición (1.ª ed.): abril, 2026
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DATA SEGURA
2
Editorial Mar Caribe
Inteligencia artificial agéntica y
criptografía poscuántica
Colonia, Uruguay
2026
3
Inteligencia artificial agéntica y
criptografía poscuántica
4
Editorial Mar Caribe
Av. General Flores 547, Colonia, Colonia, Uruguay. CP 70000
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ISBN 978-9915-698-90-8
Título: Inteligencia artificial agéntica y criptografía poscuántica
El contenido de este libro es propiedad intelectual de:
Lázaro Guillermo, Juan Carlos, ORCID: 0000-0002-4785-9344, Correo:
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Torre Suarez, Edwin Edgard, ORCID: 0009-0005-3590-7950, Correo:
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Oseda Gago, Dulio, ORCID: 0000-0002-3136-6094, Correo: doseda@undc.edu.pe,
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Armijos Carrión, Jorge Luis, ORCID: 0000-0003-0312-786X, Correo:
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Arredondo Castillo, Gustavo, ORCID: 0000-0002-2199-4660, Correo:
garredondoc@unmsm.edu.pe, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú
Enríquez Maguiña, William Martín, ORCID: 0000-0003-1819-191X, Correo:
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Cuya Camara, Jose Luis, ORCID: 0000-0003-3412-6608, Correo: jose.cuya@upn.pe,
Universidad Privada del Norte, Perú
2026
5
Índice
Prólogo ........................................................................................................................ 9
Introducción ............................................................................................................. 11
Capítulo 1 .................................................................................................................. 15
Identidad de máquinas, defensa de redes y gobernanza automatizada con
inteligencia artificial ................................................................................................ 15
Estándares criptográficos poscuánticos y marco normativo global .............. 15
Especificaciones de los estándares NIST finalizados .................................... 16
Mandatos gubernamentales y cronogramas de cumplimiento normativo 18
Identidad de máquinas y arquitectura zero trust poscuántica ....................... 20
Integración de SPIFFE/SPIRE en la infraestructura de servicio Mesh .......... 20
Estandarización IETF de certificados híbridos y compuestos ...................... 21
Impacto en la defensa de redes y protocolos de transporte ........................... 25
Análisis de sobrecarga en la capa de transporte y fragmentación de
paquetes ............................................................................................................ 25
Estrategias de optimización y mitigación mecánica ..................................... 26
Gestión criptográfica asistida por IA e inventario automatizado (CBOM) ....... 27
La lista de materiales criptográficos (CBOM): ................................................. 28
Descubrimiento continuo impulsado por inteligencia artificial ................... 29
IA en la evaluación de vulnerabilidades de implementación: ataques de
canal lateral (SCA) .............................................................................................. 30
Ejecución de la agilidad criptográfica (Crypto-Agility)................................... 30
Principales conclusiones analíticas ................................................................. 31
Hoja de ruta operativa para la transición poscuántica ................................. 32
Capítulo 2 .................................................................................................................. 34
La ciberdefensa como quinto dominio de la soberanía estatal: análisis
bibliométrico y estratégico ..................................................................................... 34
Taxonomía conceptual de la soberanía en la era digital ................................... 38
Mando unificado y desafíos jurídico-institucionales ........................................ 40
Vectores emergentes: inteligencia artificial, autonomía y conflictos de nueva
generación ............................................................................................................. 44
Capítulo 3 .................................................................................................................. 48
6
Estándares criptográficos poscuánticos y marco normativo global .................. 48
Finalización de estándares criptográficos por el NIST ...................................... 48
Marcos regulatorios y cronogramas de migración obligatoria ........................ 51
Mandatos en Estados Unidos: CNSA 2.0 y directivas federales ................... 52
Directivas en la Unión Europea y el Reino Unido ............................................ 54
Normalización internacional y esfuerzos multilaterales .............................. 55
Impacto operativo e integración sectorial ......................................................... 55
Sector financiero y medios de pago ................................................................ 56
Vectores de Amenaza: Harvest Now, Decrypt Later (HNDL) frente a
Targeted Network Forge / Tamper Later (TNFL) ............................................. 56
Cripto-agilidad y gestión de inventarios (CBOM) ............................................... 57
El Inventario de activos criptográficos (CBOM) y el modelo de madurez .... 57
Implementación de esquemas híbridos y desafíos de rendimiento en red. 58
Capítulo 4 .................................................................................................................. 62
Migración empresarial a la criptografía postcuántica: análisis arquitectónico
del marco de migración PQC cuántica aplicado..................................................... 62
Desglose del ciclo de vida de ejecución en 8 fases ............................................ 65
El modelo de migración de dos vías y los cuellos de botella en el ecosistema
................................................................................................................................ 68
Innovaciones metodológicas fundamentales ................................................... 72
Capítulo 5 .................................................................................................................. 83
Seguridad, criptoanálisis autónomo y marcos de migración............................... 83
Criptoanálisis autónomo mediado por IA de frontera y la vulnerabilidad de
los algoritmos poscuánticos ................................................................................ 86
El ataque autónomo sobre el esquema HAWK ............................................... 86
Estándares criptográficos poscuánticos del NIST (FIPS 203, FIPS 204 y FIPS
205) y cripto-agilidad ........................................................................................... 88
La exigencia de cripto-agilidad en sistemas agénticos ................................. 90
Identidad, infraestructura de confianza y las siete superficies de migración 90
El desacoplamiento de identidad: capa de credenciales vs. capa de anclas
de confianza ...................................................................................................... 92
Estándares de identidad no humana: SPIFFE/SPIRE y pruebas de cero
conocimiento poscuánticas ............................................................................. 93
7
Marcos defensivos autónomos y métricas de riesgo ajustadas
cuánticamente ...................................................................................................... 94
Quantum-Secure-by-Construction (QSC) ....................................................... 94
El Marco quantigence y la puntuación de riesgo ajustada cuánticamente
(QARS) ................................................................................................................. 94
Capítulo 6 .................................................................................................................. 99
Tríada estratégica digital: gobernanza, soberanía tecnológica y resiliencia
operativa en el marco regulatorio global y nacional ............................................ 99
Gobernanza y confianza digital: reconfiguración estratégica del riesgo
tecnológico .......................................................................................................... 100
El giro institucional de NIST CSF 2.0 y la función "Govern" ......................... 100
El marco normativo peruano: la política nacional de transformación digital
al 2030 y la regulación sectorial .................................................................... 101
Soberanía tecnológica y autonomía de la infraestructura crítica ................. 103
La ciberdefensa como quinto dominio de la soberanía estatal .................. 103
Soberanía tecnológica, nubes soberanas y marcos reguladores
internacionales (DORA y NIS2)........................................................................ 104
Resiliencia operativa y arquitectura sustentable de respuesta .................... 104
Mantenimiento de niveles mínimos de servicio viable (MVSL) y cero
confianza (ZTA) ................................................................................................ 105
Notificación obligatoria de incidentes y evaluación de capacidades
mediante simulacros nacionales (SIMAC) ..................................................... 105
Implicancias ecosistémicas, fricción de cumplimiento y perspectiva futura
.............................................................................................................................. 108
Gestión de riesgos en la cadena de suministro y estandarización técnica
.......................................................................................................................... 109
El impacto disruptivo de la inteligencia artificial en la ciberseguridad ...... 110
i. Asimilación directiva de la función de gobernanza ............................. 111
ii. Rediseño hacia cero confianza y niveles mínimos de servicio viable 111
a. Fortalecimiento de la soberanía tecnológica y control de terceros .. 111
Conclusión ............................................................................................................... 113
Bibliografía .............................................................................................................. 118
8
9
Prólogo
En la historia del desarrollo tecnológico existen momentos de inflexión
donde dos corrientes disciplinares, hasta entonces paralelas o tangenciales,
convergen de forma acelerada para redefinir los cimientos mismos de nuestra
infraestructura digital. Nos encontramos en medio de uno de esos hitos
históricos: la confluencia inevitable entre la Inteligencia Artificial Agéntica (IAA)
y la Criptografía Poscuántica (PQC).
Del análisis histórico, la criptografía ha operado bajo la premisa de
supuestos matemáticos de dureza computacional. Algoritmos como RSA o ECC
han sostenido el comercio electrónico, la privacidad de las comunicaciones y la
soberanía de los datos a nivel global. Sin embargo, la inminente madurez de la
computación cuántica capaz de resolver de manera eficiente la factorización
de enteros y el problema del logaritmo discreto mediante el algoritmo de Shor
exige una migración sin precedentes hacia esquemas resistentes a ataques
cuánticos.
Por otro lado, la Inteligencia Artificial ha trascendido la era de los modelos
predictivos pasivos para adentrarse en el paradigma agéntico. Los agentes
autónomos de IA procesan y analizan información; perciben su entorno, toman
decisiones multinivel, ejecutan acciones complejas de manera independiente y
coordinan redes de colaboración sintética. Esta convergencia plantea desafíos
y oportunidades de una magnitud inédita que este libro aborda de manera
pionera y exhaustiva:
- Seguridad criptográfica en entornos autónomos: ¿Cómo pueden los
modelos criptográficos lattice-based o basados en isogenias garantizar
la autenticidad, confidencialidad e integridad de las transacciones
ejecutadas por agentes sin intervención humana?
- Agentes como custodios y defensores: la IA agéntica surge como una
10
herramienta crítica para supervisar la compleja transición hacia la
criptografía poscuántica, facilitando la agilidad criptográfica,
identificando vulnerabilidades en código heredado y automatizando la
migración de protocolos a escala masiva.
- Nuevas superficies de ataque: la capacidad adaptativa y el razonamiento
autónomo de los agentes artificiales abren el camino hacia esquemas de
ciberataques impulsados por IA que podrían explotar las fases de
transición e implementación del estándar PQC.
La presente investigación reúne un análisis riguroso que va desde las
bases teóricas de la seguridad poscuántica hasta las arquitecturas de software
de los sistemas agénticos avanzados. A través de sus capítulos, el profesional y
académico lector encontrará un marco conceptual y práctico para comprender
cómo la autonomía de la máquina y la resistencia cuántica deben coevolucionar
para construir el ecosistema digital seguro del mañana. Esta obra es una hoja de
ruta conceptual para investigadores, arquitectos de seguridad, desarrolladores
de IA y responsables de políticas de ciberseguridad que buscan anticiparse a los
desafíos del próximo decenio.
Invitamos a la comunidad científica a adentrarse en esta lectura para
adquirir conocimientos y reflexionar sobre la responsabilidad de diseñar
sistemas autónomos capaces de proteger el bien más valioso de nuestra era: la
confianza en la información.
Juan Carlos Lázaro Guillermo
11
Introducción
El panorama tecnológico actual está a punto de experimentar dos
grandes cambios interrelacionados: el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA)
Agéntica y el avance hacia la Criptografía Poscuántica (PQC). La IA agéntica
representa una mejora significativa sobre los modelos de lenguaje
tradicionales, mostrando sistemas que no solo generan contenido de forma
reactiva, sino que funcionan como agentes autónomos capaces de realizar
razonamientos complejos, tomar decisiones en escenarios complicados,
emplear herramientas digitales y llevar a cabo tareas estratégicas sin necesidad
de supervisión constante.
Por otro lado, el avance inminente de la computación cuántica
representa una amenaza existencial para la infraestructura global de seguridad
cibernética. Algoritmos como el de Shor podrían desestabilizar los fundamentos
del cifrado asimétrico actual (RSA, ECC, Diffie-Hellman), lo que obliga a adoptar
con urgencia esquemas criptográficos resistentes a ataques cuánticos (como
los basados en retículas, códigos, isogenias y multivariables). La interacción de
estas áreas genera un nuevo campo de estudio, sumamente complejo.
i. La IA agéntica como vector de amenaza y herramienta defensiva: los
agentes de IA pueden ser entrenados para automatizar la criptoanálisis,
descubrir vulnerabilidades en implementaciones poscuánticas a
velocidad sobrehumana o coordinar ciberataques dinámicos. En
contraposición, estos mismos agentes resultan indispensables para
orquestar la compleja migración hacia estándares PQC, gestionar claves
dinámicas y detectar anomalías en tiempo real.
ii. Resiliencia de la IA agéntica: los propios sistemas agénticos sus
comunicaciones en red, bases de conocimiento distribuido y protocolos
de consenso entre agentes requieren arquitecturas de cifrado
12
poscuántico para garantizar su integridad y prevenir la suplantación o
manipulación maliciosa de sus decisiones.
Este libro examina rigurosamente el empalme entre la autonomía de la
inteligencia artificial (IA) y los nuevos estándares de cifrado poscuántico,
analizando tanto los riesgos emergentes como las oportunidades estratégicas
para la seguridad de la información en la era cuántica. ¿De qué manera la IA
agéntica transforma la implementación, evaluación de vulnerabilidades y
gestión de la criptografía poscuántica (PQC), y cuáles son los requerimientos
criptográficos necesarios para garantizar la autonomía segura de los agentes
de IA frente a la amenaza cuántica?
Con base en la pregunta de investigación, se plantea como objetivo
analizar la relación bidireccional entre la IA agéntica y la criptografía
poscuántica, evaluando cómo la autonomía de los agentes inteligentes optimiza
o vulnera los sistemas PQC, y estableciendo un marco conceptual y técnico para
la implementación de arquitecturas agénticas ciberresilientes en el escenario
post-RSA.
Para delimitar con precisión el campo de análisis, la investigación abarca
los siguientes frentes:
Alcance Teórico-Conceptual:
o Estudio de los principales estándares de PQC formalizados (NIST)
como ML-KEM (Kyber), ML-DSA (Dilithium) y SLH-DSA (SPHINCS+).
o Caracterización de las arquitecturas de IA agéntica (sistemas
multiagente, memoria a largo plazo, uso de herramientas y marcos
de orquestación).
Alcance Técnico y Operativo:
o Evaluación del rol de la IA agéntica en el proceso de agilidad
criptográfica (crypto-agility) y la automatización de la migración
tecnológica.
13
o Análisis de ciberseguridad ofensiva y defensiva: simulación
conceptual del uso de agentes autónomos en auditorías de código
PQC y gestión de claves.
Alcance Temático:
o La investigación se centra en el ecosistema informático civil y
corporativo de alta sensibilidad (financiero, crítico e industrial).
El estudio se justifica bajo el criterio de conveniencia y oportunidad,
pues, la transición a la PQC no es inmediata; requiere años de
reacondicionamiento de infraestructura. Estudiar la integración de agentes
de IA en este momento permite automatizar un proceso que de otro modo
sería lento, costoso y propenso al error humano. A su vez, en cuanto a
relevancia social y económica, garantizar la transición segura a PQC es vital
para proteger la privacidad ciudadana, el comercio electrónico, las
infraestructuras críticas y la seguridad nacional frente a ataques del tipo
"Harvest Now, Decrypt Later" (recolectar ahora, descifrar después).
Se propone un enfoque de investigación mixta secuencial
exploratoria y explicativa (QUAL-QUAN-Integración): primero, se elabora un
análisis formal y una revisión sistemática; luego, el diseño e implementación
de entornos de simulación; y, finalmente, la triangulación y redacción de
hallazgos técnicos. Esto a través de técnicas de benchmarking de algoritmos
de firma PQC en redes de agentes y tablas comparativas de rendimiento y
propuesta de protocolo de identidad sintética.
En la investigación, se aportan pautas concretas para diseñadores de
sistemas y directores de seguridad (CISO), ofreciendo estrategias para
integrar PQC en redes de comunicación entre agentes autónomos, así como
los ecosistemas que cierran la brecha en la literatura académica actual, que
suele tratar la IA agéntica y la criptografía cuántica de forma aislada, sin
abordar su convergencia analítica y operativa.
14
Por ello, los autores sugieren un análisis técnico-científico ante la
carencia de un modelo integrado que combine las capacidades operativas de
la IA agéntica con los estándares de la criptografía poscuántica. Este vacío
deja a las organizaciones vulnerables: por un lado, ante una migración lenta
e ineficiente a la PQC frente a la amenaza cuántica; y por otro, ante la
proliferación de sistemas de IA autónomos sin protección contra
intercepciones cuánticas y con riesgo de uso malicioso en ciberataques
automatizados.
15
Capítulo 1
Identidad de máquinas, defensa de
redes y gobernanza automatizada
con inteligencia artificial
La transición global hacia la criptografía poscuántica (PQC, por sus siglas
en inglés) representa la reestructuración más compleja y crítica de la
infraestructura de seguridad digital en la historia de la informática. La
convergencia de la computación cuántica a gran escala capaz de ejecutar el
algoritmo de Shor para factorizar enteros de gran tamaño y calcular logaritmos
discretos en tiempo polinómico invalidará de manera irreversible los pilares
fundamentales de la criptografía asimétrica clásica, como RSA, Diffie-Hellman
(DH), la criptografía de curva elíptica (ECC), ECDH y ECDSA (Riquelme y Pereyra,
2025).
Esta vulnerabilidad sistémica exige una evolución coordinada que
trasciende el reemplazo aislado de algoritmos en aplicaciones individuales.
Requiere la refundación de la identidad de máquinas en entornos Zero Trust, la
adaptación de los protocolos de transporte y de la defensa de redes para
gestionar sobrecargas de tamaño de clave significativas, y la adopción de
herramientas impulsadas por inteligencia artificial (IA) para la gobernanza, el
descubrimiento continuo de activos y la mitigación de ataques a canales
laterales (side-channel attacks).
Estándares criptográficos poscuánticos y marco
normativo global
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE. UU. (NIST) Marcó
16
el hito operacional decisivo al publicar las primeras versiones finales de los
Estándares Federales de Procesamiento de Información (FIPS) orientados a la
resistencia cuántica. Estas especificaciones constituyen el nuevo marco de
referencia técnico para la infraestructura de clave pública (PKI) a nivel global
(Dziechciarz y Niemiec, 2025).
Especificaciones de los estándares NIST finalizados
Los estándares promulgados se dividen en mecanismos de
encapsulamiento de claves (KEM) y esquemas de firma digital, sustentados en
problemas matemáticos duros sobre mallas estructurales (structured lattices) y
funciones hash:
1. FIPS 203 ML-KEM (Module-Lattice-Based Key-Encapsulation
Mechanism Standard): Basado en el algoritmo CRYSTALS-Kyber, está
diseñado para el intercambio de claves y el transporte cifrado en
protocolos como TLS y IPsec, reemplazando a RSA KEM y ECDH. Su
seguridad se fundamenta en la dureza del problema de aprendizaje con
errores sobre módulos (Module Learning With Errors, M-LWE).
2. FIPS 204 ML-DSA (Module-Lattice-Based Digital Signature Standard):
Derivado de CRYSTALS-Dilithium, constituye el estándar primario
recomendado para firmas digitales en certificados X.509, autenticación de
protocolos, firma de código y documentos. También se basa en el
problema M-LWE y en el problema de aprendizaje con redondeo sobre
módulos.
3. FIPS 205 SLH-DSA (Stateless Hash-Based Digital Signature Standard):
Basado en SPHINCS+, ofrece un esquema de firma digital sin estado cuya
seguridad descansa exclusivamente en las propiedades de resistencia a
colisiones y preimagen de las funciones hash criptográficas. Funciona
como una alternativa conservadora de respaldo frente a eventuales
debilidades teóricas descubiertas en las mallas algebraicas.
17
Próximos estándares en desarrollo técnico incluyen FIPS 206 (FN-DSA,
basado en FALCON) y la estandarización de HQC (Hamming Quasi-Cyclic) como
mecanismo de encapsulamiento de claves alternativo no basado en mallas
(véase la tabla 1).
Tabla 1: Especificaciones de los estándares NIST finalizados
Estánda
r
Criptosi
stema
de
Origen
Tipo de
Criptogr
afía
Primitiv
as
Clásicas
Reempl
azadas
Niveles
de
Segurid
ad
(Paráme
tros)
Tamaño
de Clave
Pública
(Bytes)
Tamaño
de
Texto
Cifrado
/ Firma
(Bytes)
Caso de
Uso
Primari
o
FIPS
203
CRYSTA
LS-
Kyber
Encaps
ulamien
to de
Claves
(KEM)
RSA key
exchan
ge,
ECDH,
DH
ML-
KEM-
512
ML-
KEM-
768
ML-
KEM-
1024
800
1,184
1,568
768
1,088
1,568
Interca
mbio de
claves
TLS 1.3,
IPsec,
túneles
VPN
FIPS
204
CRYSTA
LS-
Dilithiu
m
Firma
Digital
(Mallas)
RSA-
2048/4
096,
ECDSA,
Ed2551
9
ML-
DSA-44
ML-
DSA-65
ML-
DSA-87
1,312
1,952
2,592
2,420
3,293
4,627
PKI,
firmas
de
certifica
dos,
firma de
código
FIPS
205
SPHINC
S+
Firma
Digital
(Hash)
RSA,
ECDSA
12
conjunt
os de
paráme
tros (p.
ej., SLH-
DSA-
SHA2-
32 - 64
7,856 -
49,856
Root
CAs,
firmas
de larga
duració
n,
respald
o
18
128f)
conserv
ador
Mandatos gubernamentales y cronogramas de cumplimiento
normativo
Las directivas de seguridad nacional han establecido límites
operacionales estrictos que transforman la adopción de PQC de una
recomendación teórica en una obligación regulatoria vinculante.
La NSA, mediante el conjunto de algoritmos de seguridad nacional
comercial (Commercial National Security Algorithm Suite 2.0, CNSA 2.0), exige la
transición exclusiva a algoritmos resistentes a ataques cuánticos en todos los
Sistemas de Seguridad Nacional (NSS). La actualización del FAQ V2.1 de CNSA 2.0
especifica que los entornos de alta seguridad no permiten implementaciones en
borrador ni variantes intermedias; únicamente se aceptan las configuraciones
de parámetros de mayor fortaleza: ML-KEM-1024 para establecimiento de
claves y ML-DSA-87 para firmas digitales (véase la tabla 2) (Płoszaj et al., 2024).
Tabla 2: Conjunto de algoritmos de seguridad nacional comercial
Organismo / Marco
NSA CNSA 2.0
NSA CNSA 2.0
19
NSA CNSA 2.0
NIST IR 8547 / OMB
NIST IR 8547
EE. UU. Orden
Ejecutiva 14412
EE. UU. Orden
Ejecutiva 14412
El marco temporal impone un desafío estructural crítico: el fenómeno
Harvest Now, Decrypt Later (HNDL) donde adversarios estatales capturan hoy
tráfico cifrado clásico para desencriptarlo retroactivamente cuando dispongan
de una computadora cuántica criptográficamente relevante (CRQC) implica
que la información confidencial con un ciclo de vida o vigencia que supere el año
2030 ya se encuentra comprometida si transita sobre algoritmos tradicionales.
20
Identidad de máquinas y arquitectura zero trust
poscuántica
En arquitecturas distribuidas modernas, la identidad de máquinas ha
reemplazado al perímetro de red como el plano de control primario de la
seguridad. La autenticación mutua sobre Transport Layer Security (mTLS)
sustentada en microservicios, contenedores, cargas de trabajo en la nube y
agentes de IA requiere que las credenciales criptográficas se emitan, verifiquen
y roten con frecuencias elevadas y latencias mínimas (Ngema et al., 2026).
Integración de SPIFFE/SPIRE en la infraestructura de servicio
Mesh
El estándar abierto Secure Production Identity Framework for Everyone
(SPIFFE) y su entorno de ejecución de referencia SPIFFE Runtime Environment
(SPIRE) definen un mecanismo multiplataforma para atestar e identificar cargas
de trabajo de forma criptográfica.
SPIRE emite un SPIFFE Verifiable Identity Document (SVID), generalmente
estructurado como un certificado X.509 de corta duración, el cual codifica el
SPIFFE ID de la carga de trabajo en la extensión Subject Alternative Name (SAN).
En un ecosistema Zero Trust orquestado por Service Meshes como Istio o mallas
basadas en Envoy, el servidor de SPIRE actúa como Autoridad de Certificación
(CA) central y proveedor de identidades mediante la interfaz Secret Discovery
Service (SDS).
El ciclo de vida de la atestación e intercambio de credenciales
poscuánticas dentro del entorno SPIFFE/SPIRE se articula mediante el siguiente
flujo operativo secuencial:
Atestación del Nodo y la Carga de Trabajo: Cuando una carga de trabajo se
inicializa, el agente SPIRE local ubicado en el nodo realiza una verificación
21
fuera de banda inspeccionando las propiedades del proceso del sistema
(como los hashes del contenedor, el espacio de nombres de Kubernetes o
los identificadores del kernel) para certificar su legitimidad antes de
conceder cualquier credencial.
Solicitud de Firma de Certificado (CSR): Una vez validada la identidad del
proceso, la carga de trabajo consulta la API local de SPIFFE expuesta por el
agente para solicitar su identidad. El agente SPIRE genera una solicitud
CSR que transmite al servidor SPIRE central.
Emisión del SVID Poscuántico por la CA: El servidor SPIRE, actuando como
la CA raíz o intermedia del dominio de confianza, firma la solicitud
utilizando una clave privada resistente a ataques cuánticos (como ML-
DSA-65 o ML-DSA-87) y devuelve al agente un SVID X.509 junto con el
paquete de confianza (Trust Bundle) correspondiente.
Establecimiento del Handshake mTLS: El proxy Sidecar (como Envoy)
obtiene el SVID X.509 PQC mediante la interfaz SDS y ejecuta el apretón de
manos mTLS con el servicio destino, empleando ML-KEM para el
intercambio de claves efímeras y ML-DSA para la autenticación de la
identidad de la máquina.
Estandarización IETF de certificados híbridos y compuestos
Durante la fase de transición, la incompatibilidad entre pilas de red
poscuánticas y clientes legados impide la migración inmediata a certificados
PQC puros. Para resolver esta bifurcación, el Grupo de Trabajo LAMPS del IETF
ha desarrollado estándares para estructurar credenciales X.509 híbridas.
Existen dos filosofías arquitectónicas principales dentro de los
borradores del IETF para abordar la convivencia de primitivas criptográficas:
22
1. Firma Compuesta Poscuántica/Tradicional (draft-ietf-lamps-pq-
composite-sigs)
Define combinaciones atómicas de algoritmos donde una clave pública
PQC (p. ej., ML-DSA) y una clave pública clásica (p. ej., ECDSA o RSA) se fusionan
en un único elemento criptográfico identificado por un solo Identificador de
Objeto (OID).
La firma final se produce combinando las dos firmas componentes
mediante una función combinadora (signature combiner) que incluye pre-
hashing y etiquetas de contexto. Un certificado compuesto requiere que ambas
firmas se verifiquen con éxito para dar por válida la identidad. Esta
aproximación proporciona compatibilidad a nivel de protocolo (protocol
backward compatibility), ya que el sistema no requiere ser plenamente
"consciente del modo híbrido" en las capas superiores; la estructura es tratada
como un algoritmo único e indivisible.
2. Mecanismo de Extensiones Alternativas (draft-truskovsky-lamps-pq-
hybrid-x509)
A diferencia del enfoque compuesto atómico, esta especificación
introduce extensiones v3 en la estructura ASN.1 del certificado X.509 para
transportar material criptográfico secundario sin alterar los campos principales
del certificado:
id-subjectAltPublicKeyInfo: Transporta la clave pública alternativa
(poscuántica).
id-altSignatureAlgorithm: Identifica el algoritmo de firma alternativo
utilizado por la CA.
id-altSignatureValue: Contiene el valor de la firma digital calculada por la
CA sobre la estructura preTBSCertificate usando el algoritmo alternativo.
Esta arquitectura permite que un cliente legado procese la clave clásica
23
y la firma convencional alojadas en los campos estándar X.509
(SubjectPublicKeyInfo y signatureValue), mientras que un cliente actualizado
extrae y verifica las credenciales poscuánticas ubicadas en las extensiones,
logrando una interoperabilidad dual transparente.
Prevención de Inyecciones de Degradación (Downgrade Attacks): La
Extensión PQCHC
La coetaneidad de credenciales tradicionales y poscuánticas expone a la
infraestructura a ataques de degradación (downgrade attacks). Un atacante
activo con acceso a una computadora cuántica podría interceptar la
negociación de seguridad, suprimir las credenciales PQC o compuestas
presentadas por el servidor y forzar la degradación a un certificado clásico
RSA/ECDSA, permitiéndole realizar un ataque Man-in-the-Middle (MitM) sin
levantar alertas en el validador.
Para contrarrestar esta vulnerabilidad, la especificación draft-reddy-
lamps-x509-pq-commit introduce la extensión X.509 denominada Post-
Quantum or Composite Hosting Continuity (PQCHC), identificada formalmente
por el OID id-pe-pqchc. Mediante esta extensión, el sujeto del certificado y la CA
firman una declaración de intención explícita en la que se comprometen a
continuar sirviendo credenciales PQC o compuestas durante el período de
validez del certificado y durante un intervalo extendido denominado
continuityPeriod, aplicable tras la fecha de expiración notAfter. Si una entidad
de verificación observa que un servidor con la extensión PQCHC omite
repentinamente el soporte PQC en el apretón de manos, identifica la
inconsistencia como una manipulación maliciosa de degradación y aborta la
conexión inmediatamente (véase la tabla 3).
24
Tabla 3: Credenciales tradicionales y poscuánticas
Parámetro /
Propiedad
Representación
ASN.1
Lógica de
Verificación
Compatibilidad con
Clientes Legados
Resistencia a Fallos
Algorítmicos
Impacto en Tamaño
de Certificado
25
Impacto en la defensa de redes y protocolos de
transporte
La integración de la criptografía poscuántica en la capa de transporte
(TLS 1.3, DTLS 1.3, QUIC) introduce cambios sustanciales en la dinámica de
tráfico de red. Las propiedades algebraicas de las mallas y los arreglos hash
requieren un intercambio de datos considerablemente superior al de los grupos
Diffie-Hellman sobre curvas elípticas clásicas (p. ej., X25519) (Cherkaoui et al.,
2024).
Análisis de sobrecarga en la capa de transporte y
fragmentación de paquetes
En el apretón de manos TLS 1.3 clásico, un intercambio de claves efímero
basado en ECDH requiere enviar un vector KeyShare de aproximadamente 32
bytes dentro del mensaje inicial ClientHello. En contraste, al implementar ML-
KEM-768 (FIPS 203), la clave pública transmitida abarca 1,184 bytes, mientras
que la respuesta del servidor (ciphertext) transporta 1,088 bytes.
Esta variación en las dimensiones del mensaje altera la relación con la
Unidad Máxima de Transmisión (Maximum Transmission Unit, MTU) estándar en
redes Ethernet (habitualmente 1.500 bytes).
Cuando la carga útil de la extensión KeyShare en el ClientHello sobrepasa
el límite de la MTU física, el mensaje se fragmenta a nivel de la capa de red (IP
fragmentation) o dentro del protocolo de transporte en escenarios como QUIC
o DTLS. La trayectoria del tráfico durante la negociación PQC atraviesa un punto
de falla crítico cuando ocurre la fragmentación de paquetes:
Emisión del ClientHello PQC: El cliente genera el mensaje inicial de apretón
de manos conteniendo la clave blica ML-KEM-768 (o la combinación
híbrida X-Wing), con un volumen que ronda de 1,8 a 2,2 kilobytes.
26
Fragmentación en la Capa IP: Al superar la MTU de la interfaz Ethernet de
salida (1,500 bytes), la pila de red divide el datograma en múltiples
fragmentos IP independientes (p. ej., un primer paquete de 1,500 bytes y
un segundo de aproximadamente 400 a 700 bytes).
Intercepción por Dispositivos Intermedios (Middleboxes): Los paquetes
fragmentados transitan por la infraestructura de red donde son
inspeccionados por cortafuegos, sistemas de detección de intromisiones
(IDS) o balanceadores de carga con inspección de estado.
Descarte de Conexión (Drop): Debido a políticas estrictas de seguridad
diseñadas para prevenir ataques DoS o evasión de inspección, los
dispositivos intermedios descartan los fragmentos IP secundarios o
datagramas UDP incompletos, provocando la caída silenciosa de la
conexión (black-holing) y retransmisiones fallidas.
Los efectos colaterales de este fenómeno sobre el rendimiento de red
incluyen:
Latencia Exponencial en Redes de Acceso Radio (RAN): En entornos
móviles e inalámbricos, la adición de cada kilobyte extra a los mensajes del
apretón de manos incrementa la latencia percibida en aproximadamente
un 1,5% a 3% por cada Round-Trip Time (RTT), exacerbando los retrasos de
cola en redes celulares congestionadas.
Incompatibilidad de Tampones en Hardware Antiguo: Tarjetas de red con
descarga de procesamiento criptográfico (TLS offload) y aceleradores de
hardware legados sufren desbordamientos de buffer o excepciones al
intentar procesar certificados cuya cadena excede los límites históricos,
como ocurre con las firmas ML-DSA (de 2.4 KB a 4.6 KB) o SLH-DSA (hasta
49.8 KB).
Estrategias de optimización y mitigación mecánica
Para mitigar los efectos desestabilizadores de las sobrecargas de tamaño
27
PQC en la capa de red, las arquitecturas de red modernas implementan
optimizaciones estructurales:
Mecanismos Híbridos KEM Eficientes (X-Wing): Un esquema combinado
que une ML-KEM-768 con X25519. Al optimizar la serialización del
paquete KeyShare, se minimizan los bytes residuales para mantenerse en
el límite de un único marco Ethernet cuando se combina con la reducción
de extensiones TLS opcionales.
Compresión de Certificados TLS (RFC 8879): Las entidades de red aplican
algoritmos de compresión como zlib, Brotli o zstd a la cadena de
certificados devuelta en el mensaje Certificate de TLS 1.3, reduciendo el
volumen de transmisión de firmas ML-DSA en más de un 30-40%.
Despliegue Cautivo de PKI y Caching de CAs Intermedias: En redes Zero
Trust controladas (como microservicios interconectados), los nodos
intermedios almacenan en caché las cadenas de certificados raíz e
intermedios. De este modo, los servicios intercambian únicamente
certificados de hoja (leaf SVIDs) o referencias hash directas, aliviando la
saturación de los canales mTLS (Lee et al., 2025).
Procesamiento de Fragmentación en QUIC y DTLS 1.3: Uso de extensiones
específicas de PMTUD (Path MTU Discovery) para calcular dinámicamente
el tamaño de datagrama soportado antes de emitir los mensajes
ClientHello con claves poscuánticas.
Gestión criptográfica asistida por IA e inventario
automatizado (CBOM)
La escala exponencial de activos criptográficos distribuidos en
infraestructuras multinube, pipelines de CI/CD, arquitecturas serverless e IoT
imposibilita el inventario manual. La visibilidad y la agilidad criptográfica
(crypto-agility) requieren la implementación de herramientas automatizadas de
28
descubrimiento continuo que generen de forma estandarizada una Lista de
Materiales Criptográficos (Cryptographic Bill of Materials, CBOM) (Ploszaj et al.,
2024).
La lista de materiales criptográficos (CBOM):
Un CBOM es un registro estructurado, legible por máquinas y
continuamente actualizado que extiende el concepto del Software Bill of
Materials (SBOM) para proporcionar un mapa contextualizado e integral del
ecosistema criptográfico de una organización.
Bajo esquemas abiertos como la especificación CycloneDX (desarrollada
por OWASP) y los mandatos derivados de la Orden Ejecutiva 14412 firmada en
junio de 2026, un CBOM funcional debe catalogar los siguientes componentes
esenciales:
1. Identificación de Primitivas y Algoritmos: Nombre exacto del algoritmo,
longitud de clave, modo de operación (p. ej., AES-256-GCM, RSA-2048,
ML-KEM-768) e identificadores OID.
2. Procedencia de Módulos y Librerías: Trazabilidad de las librerías
criptográficas activas en tiempo de compilación y ejecución (OpenSSL,
BoringSSL, AWS-LC, Bouncy Castle), incluyendo versiones específicas y
estado de validación FIPS 140-3.
3. Gestión de Claves y Certificados: Metadatos de identificadores de claves,
tipo de almacenamiento (HSM, TPM, KMS en la nube, keystores de
software), fechas de expiración, esquemas de rotación y datos de la
cadena de certificación.
4. Contexto Operacional e Identificación de Dependencias: Vinculación
directa entre el activo criptográfico y las aplicaciones, componentes de
software (purl), servicios, endpoints de API o contenedores que dependen
de él.
5. Evaluación de Riesgo Poscuántico: Clasificación explícita del nivel de
29
vulnerabilidad cuántica del activo (p. ej., Crítico/Vulnerable para RSA/ECC;
Poscuántico/Seguro para ML-DSA)3.
Descubrimiento continuo impulsado por inteligencia artificial
Las soluciones estáticas de inventario basadas en análisis de código
fuente resultan insuficientes porque ignoran la configuración en tiempo de
ejecución, la generación dinámica de claves y las dependencias criptográficas
no documentadas ("criptografía en la sombra" o "shadow crypto"). La IA
transforma la gobernanza de la seguridad mediante capacidades analíticas
avanzadas.
El ecosistema de descubrimiento automatizado con IA opera mediante la
convergencia de tres capas de ingesta y procesamiento de datos:
Capa de Ingesta y Extracción Multifuente: Motores especializados
recopilan información de múltiples puntos de la infraestructura. Ejecutan
análisis estático de código fuente (AST), plantillas de infraestructura como
código (IaC) y binarios compilados; inspeccionan en tiempo de ejecución el
tráfico de red y las llamadas al sistema operativo mediante sondas eBPF
(Berkeley Packet Filter Extended); y consultan las APIs de los almacenes de
claves (KMS, HSM y keystores en la nube).
Capa de Procesamiento e Inferencia con IA: Los datos crudos se canalizan
hacia modelos de aprendizaje automático especializados. Un clasificador
de patrones criptográficos identifica primitivas sin documentar o
algoritmos implementados de forma opaca; un motor de grafos de
dependencia mapea la relación entre las librerías criptográficas y los
procesos de negocio; y un módulo de evaluación de riesgos analiza la
exposición frente al fenómeno Harvest Now, Decrypt Later (HNDL).
Capa de Estructuración y Orquestación: El resultado se sintetiza
automáticamente en un documento CBOM estandarizado (en formato
CycloneDX o JSON), el cual alimenta directamente las herramientas de
30
gobernanza, los sistemas de gestión del ciclo de vida de certificados (CLM)
y las políticas de cumplimiento en los pipelines de CI/CD.
IA en la evaluación de vulnerabilidades de implementación:
ataques de canal lateral (SCA)
Más allá del descubrimiento, la IA desempeña un papel dual en el análisis
de seguridad de las implementaciones PQC. Algoritmos matemáticamente
sólidos como ML-KEM y ML-DSA pueden ser vulnerables durante su ejecución
física en hardware o procesadores embebidos si filtran información no
intencionada (Alahmadi et al., 2022).
Los modelos de Deep Learning (como redes neuronales convolucionales
y transformadores) son utilizados por auditores y adversarios para procesar
mediciones de consumo de energía, variaciones electromagnéticas (EM) y
delaciones de tiempo (timing attacks) emitidas por módulos criptográficos
mientras procesan operaciones sobre mallas algebraicas (Wang et al., 2026).
La IA permite filtrar el ruido electromagnético ambiental para reconstruir
las claves secretas en esquemas ML-KEM a partir de trazas físicas
individuales, lo que exige que los módulos validados por el programa CMVP (FIPS
140-3) incorporen enmascaramientos aritméticos (masking) y
desincronizaciones aleatorias verificadas por herramientas de análisis asistidas
por IA.
Ejecución de la agilidad criptográfica (Crypto-Agility)
El valor operativo del CBOM y la IA se materializa en la agilidad
criptográfica: la capacidad de una arquitectura para alternar o reemplazar
algoritmos criptográficos, parámetros y claves sin alterar la infraestructura
subyacente ni requerir la reescritura masiva de software. Esta agilidad se
operacionaliza mediante:
31
1. Integración de Policy-as-Code en CI/CD: Herramientas como Open Policy
Agent (OPA) evalúan el CBOM generado en cada build. Si un desarrollador
introduce una librería que utiliza RSA-2048 o un cifrado no conforme con
los parámetros CNSA 2.0, el pipeline de CI/CD bloquea automáticamente el
despliegue.
2. Orquestación del Ciclo de Vida de Certificados (CLM): Soluciones CLM
automatizadas conectan el inventario CBOM con las CA de la empresa
(incluyendo SPIRE). Ante la revocación de un algoritmo o la emisión de un
nuevo parámetro por parte del NIST, el sistema de CLM sustituye
dinámicamente los certificados de los endpoints sin intervención humana
ni interrupción del servicio.
La transición a la criptografía poscuántica excede la dimensión de una
actualización tecnológica rutinaria: constituye un proyecto de reingeniería
estructural que abarca la criptografía teórica, el rendimiento de las capas de red,
la autenticación en arquitecturas Zero Trust y la gobernanza continua de datos
(Dziechciarz y Niemiec, 2025).
Principales conclusiones analíticas
El Rendimiento de Red como Factor de Bloqueo Criptográfico: La
sobrecarga de tamaño de las primitivas FIPS 203 (ML-KEM) y FIPS 204 (ML-
DSA) degrada la eficiencia del apretón de manos TLS 1.3 al cruzar el umbral
de la MTU estándar de 1.500 bytes. Las organizaciones deben planificar la
reconfiguración de sus infraestructuras de red y la adopción de esquemas
de compresión (RFC 8879) para evitar caídas masivas de paquetes por
fragmentación IP en dispositivos intermedios.
Ineludibilidad del Estándar Compuesto en la Identidad de Máquinas: En
ecosistemas Zero Trust orquestados por SPIFFE/SPIRE y service meshes,
los certificados híbridos o compuestos (draft-ietf-lamps-pq-composite-
sigs) son indispensables para garantizar la continuidad operativa. La
32
adopción complementaria de la extensión PQCHC (draft-reddy-lamps-
x509-pq-commit) resulta obligatoria para blindar las negociaciones
contra ataques de degradación ejecutados mediante computadoras
cuánticas (Ngema et al., 2026).
El CBOM Dinámico Asistido por IA como Requisito de Seguridad y
Cumplimiento: Frente a las exigencias normativas impuestas por CNSA 2.0
y la Orden Ejecutiva 14412, la generación manual de inventarios es
inviable. La IA debe integrarse de forma nativa en el descubrimiento
dinámico de activos y en los pipelines de CI/CD para generar registros
CBOM legibles por máquina, clasificando la exposición a ataques Harvest
Now, Decrypt Later.
Hoja de ruta operativa para la transición poscuántica
Para garantizar una migración efectiva y ordenada, se establece un plan
de acción estructurado en cuatro fases temporales definidas por hitos técnicos
y regulatorios específicos:
Fase 1: Descubrimiento Automatizado y Emisión de CBOM (Meses 1 12):
Desplegar motores de análisis impulsados por IA y agentes eBPF para
escanear el código fuente, contenedores, redes y keystores. Generar el
CBOM estandarizado bajo el esquema CycloneDX y mapear los sistemas
que custodian datos críticos con requerimientos de protección más allá de
2030, identificando el riesgo HNDL de la organización.
Fase 2: Habilitación de Crypto-Agilidad y Pruebas Piloto de Red (Meses 12
24): Implementar el intercambio de claves híbrido (como X-Wing o ML-
KEM-768 con X25519) en los balanceadores de carga de borde y proxies
TLS. Configurar la compresión de certificados X.509 (RFC 8879) y verificar
que las métricas de latencia y la tasa de fragmentación IP se mantengan
dentro de los parámetros de tolerancia operacional en entornos de
desarrollo y staging.
33
Fase 3: Transición de Identidades de Máquina y Mallas de Servicio (Meses
24 48): Actualizar el plano de control SPIFFE/SPIRE para dar soporte a la
firma de SVIDs mediante FIPS 204 (ML-DSA) o formatos compuestos
(draft-ietf-lamps-pq-composite-sigs). Desplegar la extensión PQCHC
(draft-reddy-lamps-x509-pq-commit) en la PKI interna de la empresa e
integrar reglas de Policy-as-Code en los pipelines de integración continua.
Fase 4: Erradicación Criptográfica Clásica y Cumplimiento Poscuántico
Puro (Alineado con Hitos 20302035): Retirar progresivamente el soporte
de algoritmos asimétricos clásicos (RSA, ECDH, ECDSA) de todos los
endpoints, pasando de configuraciones híbridas a cifrado PQC puro
conforme a los mandatos CNSA 2.0 y directivas del NIST. Sustituir los
módulos HSM legados por plataformas validadas FIPS 140-3 equipadas
con contramedidas contra ataques de canal lateral verificadas por IA.
34
Capítulo 2
La ciberdefensa como quinto
dominio de la soberanía estatal:
análisis bibliométrico y estratégico
La conceptualización del ciberespacio como el quinto dominio de la
guerra al lado de los dominios físicos tradicionales de tierra, mar, aire y
espacio representa una reconfiguración estructural en la teoría de la
seguridad nacional y la doctrina militar contemporánea. A diferencia de los
dominios naturales, el ciberespacio es un entorno sintético, no intrínsecamente
físico y de naturaleza híbrida, compuesto por infraestructura tangible, datos
lógicos, software y redes interconectadas que trascienden las fronteras
geográficas tradicionales. Esta condición desdibuja la noción westfaliana de
soberanía territorial, pues las operaciones cibernéticas permiten a los actores
estatales y no estatales proyectar poder, realizar espionaje, causar sabotajes e
interferir en asuntos internos sin necesidad de movilización física ni proximidad
geográfica.
El reconocimiento oficial del ciberespacio como dominio operativo
formal fue impulsado inicialmente por el Departamento de Defensa de los
Estados Unidos y posteriormente consolidado a nivel multilateral durante la
Cumbre de la OTAN en Varsovia en julio de 2016. En dicha cumbre, los países
aliados declararon que el ciberespacio es un dominio operativo en el que la
OTAN debe defenderse y disuadir de manera tan eficaz como en los dominios
terrestres o marítimos.
Estrategias nacionales de defensa, como la Estrategia Nacional de
Ciberseguridad de la República Checa y marcos normativos similares en otras
35
naciones, formalizaron la diferenciación teórica y operativa entre la
ciberseguridad general orientada a la protección global de la confidencialidad,
integridad y disponibilidad de los datos y la ciberdefensa, concebida como un
componente autónomo y específico de la defensa nacional encargado de
prevenir, mitigar y neutralizar ciberataques que amenacen la supervivencia del
Estado o el funcionamiento de sus infraestructuras críticas.
La dinámica del quinto dominio altera la naturaleza de la confrontación
estratégica debido a varias características estructurales distintivas:
Conflicto persistente y no declarado: El ciberespacio opera en un estado
de confrontación continua por debajo del umbral del conflicto armado
formal, eliminando la distinción binaria tradicional entre paz y guerra.
La infraestructura civil como campo de batalla primario: A diferencia de la
guerra convencional, donde los activos civiles sufren daños colaterales, en
la ciberdefensa las redes privadas de energía, agua, telecomunicaciones,
transporte y cadenas de suministro constituyen el objetivo estratégico
directo y primario para desestabilizar la capacidad estatal.
Posicionamiento previo y capacidad de primer ataque no cinético: Los
adversarios infiltran e instalan accesos persistentes en redes críticas
durante tiempos de paz, permitiendo la activación de capacidades
destructivas o disruptivas en el momento estratégico que el atacante elija.
Ambigüedad en la atribución y fricción jurídica: La capacidad de ocultar el
origen de un ataque mediante servidores intermediarios, proxies
criminales y herramientas de acceso abierto retrasa la toma de decisiones
estatales y debilita los mecanismos de respuesta defensiva o retaliación
bajo el derecho internacional.
El análisis bibliométrico de la literatura científica publicada entre los años
2000 y 2025 evidencia la rápida institucionalización académica de la
ciberdefensa y la soberanía estatal como subdisciplinas transversales a las
36
ciencias de la computación, las relaciones internacionales y los estudios de
defensa. La producción científica acumulada refleja una tasa de crecimiento
promedio anual del 41,91%, lo que señala un marcado incremento en el interés
académico y normativo, impulsado por eventos catalizadores globales como los
ciberataques masivos a Estonia en 2007, las revelaciones de vigilancia global,
las ciberoperaciones en el conflicto ruso-ucraniano y la acelerada adopción de
tecnologías de inteligencia artificial (Delgado y Romero, 2025).
Utilizando la metodología estandarizada del protocolo PRISMA para
revisiones sistemáticas y análisis cientométricos, el corpus académico se
estructura conceptualmente en torno a cuatro grandes clústeres o corrientes
analíticas:
1. Gobernanza y Arquitectura Institucional: Estudios enfocados en la
convergencia de marcos de trabajo como TOGAF (arquitectura de
sistemas), DoDAF (operaciones militares) y COBIT (gobernanza y gestión de
riesgos) para diseñar arquitecturas de ciberdefensa estatal adaptables.
2. Capacidades Operativas y Aumento Tecnológico: Investigaciones sobre
detección avanzada de amenazas, threat hunting, inteligencia de
ciberamenazas (Cyber Threat Intelligence), aprendizaje automático
(machine learning) y modelos de engaño cognitivo para contrarrestar
ciberataques asimétricos.
3. Derecho Internacional y Normas de Comportamiento Estatal: Literatura
volcada en el análisis del jus ad bellum y jus in bello aplicados al
ciberespacio, articulada predominantemente en torno a los trabajos del
Centro de Excelencia de Ciberdefensa Cooperativa de la OTAN (NATO
CCDCOE) y el Manual de Tallinn.
4. Soberanía Digital y Geopolítica de la Información: Análisis sobre los
modelos conceptuales de control estatal sobre las capas física, lógica y de
contenido de la red, confrontando las visiones multipartitas occidentales
37
frente a las doctrinas de soberanía ciberespacial estatales (véase la tabla
4).
Tabla 4: Indicador bibliométrico y enfoque metodológico
Indicador
Bibliométrico /
Dominio
Producción
Académica Global
Marcos de
Arquitectura de
Defensa
Gobernanza y
Soberanía
Ciberespacial
Derecho
Internacional e
Infraestructura
La evolución de la literatura denota un desplazamiento analítico
fundamental: el debate académico ha dejado de tratar la seguridad cibernética
como un mero problema técnico o de ingeniería de software para
reinterpretarlo como un problema de gobernanza del riesgo sistémico,
arquitectura institucional y proyección del poder nacional. Las investigaciones
enfatizan que la efectividad de la ciberdefensa estatal no depende de la
instalación de controles perimetrales tradicionales, sino de la integración
38
estratégica de marcos normativos, operacionales y tecnológicos estructurados
bajo un mando unificado.
Taxonomía conceptual de la soberanía en la era
digital
Uno de los principales aportes de la literatura cientométrica sobre la
materia es la delimitación analítica entre términos que con frecuencia se
emplean de forma imprecisa o intercambiable en el discurso político: soberanía
de datos, soberanía digital, soberanía tecnológica y cibersoberanía. La falta de
precisión terminológica genera fricciones operativas y doctrinales en el diseño
de políticas públicas de defensa nacional, por lo que la bibliografía especializada
ha establecido fronteras teóricas claras entre estos ámbitos.
La soberanía cibernética y tecnológica se articula en un esquema escalar
que abarca desde la microgestión de activos de información hasta la
macrogestión de la autoridad geopolítica del Estado. En la cúspide de este
esquema se sitúa la Soberanía Tecnológica, orientada a la independencia
industrial, el control de las cadenas de suministro de hardware crítico y el
desarrollo de componentes esenciales como semiconductores e
infraestructura pesada de telecomunicaciones. En un nivel intermedio opera la
Soberanía Digital, la cual busca garantizar la interoperabilidad, el desarrollo de
capacidades tecnológicas locales y la autodeterminación normativa sobre el
entorno lógico y de servicios informáticos sin caer en el aislamiento (Santos,
2020).
Paralelamente, la ciberautoridad ejerce la autoridad jurisdiccional y la
defensa militar sobre las fronteras lógicas y el espacio de información nacional,
asegurando la protección de las infraestructuras críticas estatales contra
intrusiones extranjeras. Finalmente, en la base operativa se encuentra la
Soberanía de Datos, enfocada en la gobernanza, propiedad y custodia de los
39
activos de información frente a accesos transfronterizos no autorizados (véase
la tabla 5).
Tabla 5: Taxonomía conceptual de la soberanía de datos
Concepto de
Soberanía
Soberanía de Datos
Soberanía Digital
Soberanía
Tecnológica
Ciber Soberanía
40
A nivel internacional, la literatura documenta una bifurcación geopolítica
profunda respecto al modelo dominante de cibersoberanía. Las naciones
occidentales priorizan un modelo de gobernanza abierto y de múltiples partes
interesadas (multistakeholder), que defiende la neutralidad de la red, el flujo
libre de información y la vigencia del derecho internacional de los derechos
humanos en el entorno digital. Bajo este enfoque, las medidas defensivas se
orientan a proteger la resiliencia de la infraestructura sin menoscabar las
libertades civiles.
Por otro lado, potencias como China y Rusia impulsan la doctrina de la
cibersoberanía de corte westfaliano o estatal centralizado. Este paradigma
afirma el derecho inalienable del Estado a ejercer control absoluto sobre el
segmento nacional del ciberespacio, legitimando la censura, el filtrado de
contenidos transfronterizos, el control centralizado de los puntos de
intercambio de tráfico (Internet Exchange Points) y proyectos de "Internet
Soberana" destinados a desconectar el espacio digital nacional de la red global
en situaciones de crisis estratégica.
Mando unificado y desafíos jurídico-
institucionales
La institucionalización de la ciberdefensa como función esencial de la
soberanía estatal exige estructurar arquitecturas organizacionales complejas
que superen las rigideces burocráticas tradicionales. Las investigaciones
enfocadas en la implementación de sistemas de información de defensa
demuestran que la integración coherente de los marcos COBIT (gobernanza),
DoDAF (operaciones militares) y TOGAF (arquitectura empresarial de TI) permite
establecer capacidades defensivas adaptativas y estratificadas. Sin embargo, la
efectividad operativa a menudo tropieza con tensiones legales e institucionales
41
internas.
Un hallazgo recurrente en los estudios del sector público es la presencia
de una antinomia legal o de una fragmentación normativa interinstitucional. En
múltiples jurisdicciones estatales, las competencias sobre el entorno
cibernético se encuentran superpuestas y repartidas entre tres esferas
administrativas sin una demarcación clara de umbrales operativos: el dominio
administrativo-civil (agencias de ciberseguridad o CERT/CSIRT nacionales
encargados de la resiliencia regulatoria), el dominio de seguridad interior
(fuerzas policiales dedicadas a la investigación de ciberdelitos bajo
procedimiento penal) y el dominio de la defensa nacional (fuerzas armadas e
inteligencia militar capacitadas para ejecutar operaciones defensivas y
ofensivas de intensidad estratégica).
La falta de mecanismos legislativos de escalamiento oportuno crea
situaciones de parálisis en la toma de decisiones durante incidentes en zonas
grises. Para resolver este vacío, la literatura estratégica postula la urgente
reconstrucción normativa mediante leyes de ciberseguridad y ciberdefensa
redactadas como lex specialis, institucionalizando un Sistema de Mando
Unificado que regule con precisión los umbrales de transferencia de control
operativo de las autoridades civiles a la estructura militar en situaciones de
crisis nacional. Un ejemplo notable de estructuración operativa se observa en
casos como el de la Inteligencia Militar en la República Checa o la asignación de
unidades especializadas de cibercomando bajo control ministerial,
garantizando la continuidad defensiva y la capacidad de detección temprana de
anomalías lógicas en las redes del Estado.
En el plano internacional, la delimitación de la soberanía estatal en el
ciberespacio enfrenta complejos vacíos normativos. El corpus doctrinal más
consolidado de la lex lata sobre la materia es el Manual de Tallin (versiones 1.0 y
2.0), elaborado por expertos independientes bajo el patrocinio del NATO
42
CCDCOE. El Manual de Tallinn 2.0 reafirma que los principios generales del
derecho internacional incluidos la Carta de las Naciones Unidas, la soberanía
territorial, la responsabilidad estatal, la prohibición de la intervención y el
Derecho Internacional Humanitario (jus in bello) se aplican íntegramente a las
ciberoperaciones efectuadas por o contra los Estados (Castilloo et al., 2026).
El principio de soberanía opera en una doble dimensión: como derecho
del Estado a ejercer control exclusivo sobre las infraestructuras ciberespaciales
en su territorio, y como la obligación de diligencia debida (due diligence), según
la cual un Estado no debe permitir a sabiendas que su territorio cibernético sea
utilizado para realizar actos ilícitos que causen daño a terceros Estados. La
respuesta legal estatal ante una ciberoperación adversa escala
progresivamente en función de la severidad y los efectos del ataque:
Infracciones menores o espionaje no destructivo: Permiten el despliegue
de actos de retorsión, entendidos como medidas impopulares o
inamistosas pero intrínsecamente legales bajo el derecho internacional,
como la imposición de sanciones diplomáticas o restricciones comerciales.
Violaciones del principio de soberanía o incumplimiento de diligencia
debida: legitiman el uso de contramedidas no cinéticas por parte del
Estado afectado, suspendiendo temporalmente el cumplimiento de
obligaciones internacionales respecto al Estado infractor para forzar el
cese de la actividad ilícita.
Situaciones de peligro grave e inminente para intereses esenciales:
Habilitan el recurso al estado de necesidad como causa de exclusión de la
ilicitud para neutralizar la amenaza a infraestructuras críticas.
Ciberoperaciones con efectos destructivos equiparables a un ataque
armado: Superan el umbral del uso de la fuerza del Artículo 2(4) de la Carta
de la ONU y activan el derecho inalienable a la legítima defensa individual
o colectiva consagrado en el Artículo 51, permitiendo respuestas
43
proporcionales que pueden incluir medios cinéticos o militares (véase la
tabla 6).
Tabla 6: la soberanía territorial y la responsabilidad estatal
Mecanismo de
Respuesta Legal
Retorsión
Contramedidas
Estado de
Necesidad
Legítima Defensa
44
Vectores emergentes: inteligencia artificial,
autonomía y conflictos de nueva generación
La velocidad a la que se desarrollan los ciberataques modernos ha
superado la capacidad de respuesta humana en tiempo real, impulsando la
integración masiva de la Inteligencia Artificial (IA) y de las Capacidades
Cibernéticas Autónomas (ACC, por sus siglas en inglés) en la ciberdefensa. El
estudio bibliométrico de temas motores señala una fuerte convergencia entre
la ciberdefensa militar y el procesamiento masivo de datos mediante modelos
de IA para la caza proactiva de amenazas (threat hunting), el desarrollo de
modelos de engaño cognitivo (CDM) y la automatización de respuestas ante
incidentes.
Las capacidades cibernéticas autónomas son sistemas informáticos
capaces de evaluar el entorno lógico, detectar intrusiones y desplegar medidas
de contención o contraataque cibernético (hack-back) sin intervención humana
directa. Si bien estas herramientas reducen drásticamente el tiempo de
mitigación de ataques, su empleo plantea dilemas jurídicos sustanciales bajo el
marco del derecho de la responsabilidad estatal y la legítima defensa (Rojek et
al., 2026). Un sistema autónomo defensivo no cuenta actualmente con la
capacidad analítica para verificar con certeza la identidad del atacante ni para
determinar si la operación atribuida responde a una acción dirigida por un
Estado o a la actividad de actores criminales no estatales.
Además, la ejecución automática de contramedidas o respuestas
intrusivas ante falsos positivos puede ser interpretada por un Estado
adversario como un primer ataque cibernético de carácter estatal, detonando
una espiral de escalada que alcance el conflicto cinético convencional. Por ello,
la doctrina legal advierte que el uso defensivo de ACC en contextos de
contramedidas o legítima defensa presenta graves limitaciones, siendo
45
utilizable de manera prudente casi de forma exclusiva para actos de retorsión o
medidas defensivas puramente internas en la red propia.
La transición hacia la era de la IA ha redefinido el concepto de soberanía
digital, transformando el acceso a modelos avanzados de lenguaje y
arquitecturas de aprendizaje profundo en un factor directo de poder
geopolítico. Eventos recientes en el ámbito estratégico demuestran la
disposición de las grandes potencias para aplicar controles de exportación
severos y restricciones operativas sobre modelos fundacionales de IA dirigidos
a usuarios extranjeros. La imposición de directivas de seguridad nacional sobre
desarrolladores de IA de frontera exigiendo la revocación del acceso a
modelos avanzados para usuarios e investigadores internacionales bajo
amenaza de sanciones penales y civiles refleja cómo la tecnología de
inteligencia artificial ha sido redefinida como un insumo estratégico crítico
(Tanase, 2026). Los Estados reconocen que la concentración del desarrollo de la
IA en unas pocas empresas privadas transnacionales genera una vulnerabilidad
sistémica de soberanía, forzando a los gobiernos a implementar iniciativas de
"IA Soberana" para garantizar la autonomía de sus sistemas cibernéticos de
defensa e inteligencia.
La invasión a gran escala de Ucrania iniciada en 2022 constituye el primer
estudio de caso empírico de guerra híbrida total en la que el quinto dominio se
integró plenamente con las operaciones terrestres, marítimas, aéreas y
espaciales. A lo largo del conflicto, la combinación de ciberataques destructivos
contra redes eléctricas, infraestructura satelital de telecomunicaciones y
portales gubernamentales con bombardeos cinéticos convencionales confirmó
que el ciberespacio es un componente estructural e indivisible de la guerra
moderna.
La resiliencia ucraniana demostró que la soberanía en el quinto dominio
no descansa exclusivamente en los activos de defensa militar, sino en la
46
capacidad de articular una respuesta colectiva ágil mediante alianzas con
empresas multinacionales de la nube, la migración remota de infraestructuras
críticas de datos a jurisdicciones aliadas y la distribución de inteligencia sobre
amenazas en tiempo real.
El análisis bibliométrico y doctrinal ratifica que la ciberdefensa ha
trascendido la esfera de la tecnología operativa para consolidarse como un pilar
indivisible de la soberanía del Estado en el siglo XXI. La desterritorialización de
las amenazas cibernéticas no invalida la noción de soberanía, sino que obliga a
redefinirla en términos de resiliencia sistémica, capacidad de atribución,
autonomía tecnológica y autoridad normativa sobre la infraestructura digital
nacional.
Para responder de forma eficaz a los retos del quinto dominio, la
literatura especializada sugiere que los Estados adopten una serie de medidas
prioritarias en su arquitectura de seguridad nacional:
1. Reforma Legal e Institucional Unificada: Promulgar marcos regulatorios
especiales de ciberseguridad y ciberdefensa (lex specialis) que eliminen la
fragmentación entre agencias civiles, policiales y militares, estableciendo
un Mando Unificado con umbrales normativos claros para la gestión de
crisis.
2. Adopción de Arquitecturas Integradas de Gobernanza: Estructurar los
sistemas defensivos del Estado combinando COBIT para la gestión de
riesgos y cumplimiento, DoDAF para la articulación de operaciones de
comando militar y TOGAF para el diseño de arquitecturas tecnológicas
adaptativas.
3. Fomento de la Autonomía Tecnológica e IA Soberana: Implementar
políticas de soberanía industrial que aseguren el control estatal sobre
componentes críticos de hardware, algoritmos de detección activa de
amenazas y modelos propios de inteligencia artificial para ciberdefensa,
47
mitigando la dependencia respecto a proveedores extranjeros.
4. Participación Activa en la Diplomacia Ciberespacial: Impulsar la
codificación de normas internacionales de comportamiento estatal
responsable, la fijación de estándares de diligencia debida y el
fortalecimiento de alianzas estratégicas para el intercambio proactivo de
inteligencia sobre ciberamenazas.
48
Capítulo 3
Estándares criptográficos
poscuánticos y marco normativo
global
El avance vertiginoso en el desarrollo de ordenadores cuánticos con
capacidad criptográficamente relevante (CRQC, por sus siglas en inglés)
representa una amenaza estructural para la infraestructura global de seguridad
de la información (Agencia de Seguridad Nacional, 2022). Los esquemas de
criptografía asimétrica tradicionales, basados en la dificultad computacional de
la factorización de enteros (RSA) y el logaritmo discreto sobre campos finitos o
curvas elípticas (DH, ECDH, ECDSA), son vulnerables al algoritmo cuántico de
Shor, el cual puede resolver estos problemas matemáticos en tiempo
polinómico.
Como respuesta a este desafío, los organismos internacionales de
estandarización, las agencias gubernamentales de defensa y los entes
reguladores del sector privado han establecido una arquitectura unificada de
criptografía poscuántica (PQC, por sus siglas en inglés). Esta transición no
constituye una simple actualización de software, sino una reingeniería
profunda del ecosistema criptográfico global (Cherkaoui et al., 2024).
Finalización de estándares criptográficos por el
NIST
El 13 de agosto de 2024, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología
de los Estados Unidos (NIST) marcó el hito operativo más relevante en la historia
de la criptografía moderna al publicar las versiones finales de sus tres primeros
49
estándares Federal Information Processing Standards (FIPS) poscuánticos.
Estos estándares culminaron un proceso de evaluación blica internacional de
ocho años que inició en diciembre de 2016 con 69 propuestas iniciales.
FIPS 203 especifica el mecanismo de encapsulamiento de claves basado
en módulos de reticulados (ML-KEM), estandarizado a partir del algoritmo
CRYSTALS-Kyber. ML-KEM es el estándar primario recomendado por el NIST
para el establecimiento de claves simétricas compartidas a través de canales no
confiables sin transmitir la clave en sí misma. Su seguridad matemática se basa
en la dureza del problema algebraico Module Learning with Errors (MLWE) sobre
reticulados algebraicos. El estándar define tres juegos de parámetros alineados
con los niveles de seguridad del NIST: ML-KEM-512 (Nivel 1, equivalente a la
resistencia de clave de AES-128), ML-KEM-768 (Nivel 3, equivalente a AES-192
y recomendado como configuración predeterminada) y ML-KEM-1024 (Nivel 5,
equivalente a AES-256). Adicionalmente, el NIST seleccionó en marzo de 2025 el
algoritmo HQC (Hamming Quasi-Cyclic), basado en códigos correctores de
errores, como un mecanismo KEM de respaldo fundado en supuestos
matemáticos no reticulares (NIST, 2024).
FIPS 204 establece el Algoritmo de Firma Digital Basado en Módulos de
Reticulados (ML-DSA), derivado de la propuesta CRYSTALS-Dilithium. Designado
como el estándar principal de firma digital para uso general en infraestructuras
de clave pública (PKI), firmas de certificados, autenticación de protocolos y firma
de documentos, ML-DSA se estructura en los parámetros ML-DSA-44 (Nivel 2),
ML-DSA-65 (Nivel 3) y ML-DSA-87 (Nivel 5).
FIPS 205 define el Algoritmo de Firma Digital Sin Estado Basado en
Funciones Hash (SLH-DSA), estandarizado a partir de SPHINCS+. A diferencia de
los esquemas basados en reticulados, SLH-DSA cimenta su seguridad
exclusivamente en la resistencia a colisiones y preimágenes de funciones hash
criptográficas tradicionales (SHA-256, SHA-512, SHAKE128 y SHAKE256).
50
Aunque SLH-DSA produce firmas significativamente más grandes y requiere un
mayor tiempo de procesamiento que ML-DSA, el NIST aprobó su
estandarización paralela para garantizar la diversidad algorítmica. En el
supuesto teórico de que se descubra una debilidad algebraica inesperada en el
problema MLWE, las implementaciones de ML-DSA se verían comprometidas,
mientras que las redes desplegadas con SLH-DSA mantendrían su integridad.
De forma complementaria, el estándar FIPS 206 (en fase de borrador)
estandariza el algoritmo FN-DSA (derivado de FALCON), el cual emplea
problemas de reticulados NTRU y transformadas rápidas de Fourier (FFT). FN-
DSA genera firmas altamente compactas en comparación con ML-DSA, pero
requiere implementaciones complejas con operaciones de punto flotante de
alta precisión y muestreo gaussiano propenso a ataques de canal lateral. Para
aplicaciones de firma de firmware y código, el marco del NIST se complementa
con la publicación especial SP 800-208, que rige los esquemas basados en hash
con estado LMS (Leighton-Micali Signature) y XMSS (Extended Merkle
Signature Scheme).
Tabla 7: Estándares criptográficos
Estándar
Algoritm
o
Función
Criptográ
fica
Base
Matemáti
ca
Parámetr
os
Principale
s
Tamaño
de Clave
Pública /
Firma
Nivel de
Segurida
d NIST
FIPS 203
ML-KEM
Encapsul
amiento
de Claves
(KEM)
Reticulad
os
(MLWE)
ML-KEM-
512
ML-KEM-
768
ML-KEM-
1024
Clave:
800 bytes
(512)
Cifrado:
768 bytes
Nivel 1
(128-bit)
Nivel 3
(192-bit)
Nivel 5
(256-bit)
FIPS 204
ML-DSA
Firma
Digital
Reticulad
os
ML-DSA-
44
Clave:
1,952
Nivel 2
(128-bit)
51
General
(MLWE)
ML-DSA-
65
ML-DSA-
87
bytes (65)
Firma:
3,309
bytes
Nivel 3
(192-bit)
Nivel 5
(256-bit)
FIPS 205
SLH-DSA
Firma
Digital
Conserva
dora
Funcione
s Hash
(Sin
Estado)
Parámetr
os con
SHA-2 y
SHAKE
Firma: >
7,000
bytes
(múltiples
KB)
Niveles 1,
3 y 5
FIPS 206
(Draft)
FN-DSA
Firma
Digital
Compact
a
Reticulad
os NTRU
FN-DSA-
512
FN-DSA-
1024
Firma:
~666
bytes
(512)
Clave:
~897
bytes
Nivel 1
(128-bit)
Nivel 5
(256-bit)
SP 800-
208
LMS /
XMSS
Firma de
Código y
Firmware
Funcione
s Hash
(Con
Estado)
Árboles
Merkle
específic
os
Firma
variable
según
altura del
árbol
Equivalen
te a
128/256
bits
Marcos regulatorios y cronogramas de
migración obligatoria
El proceso de estandarización técnica ha desencadenado una respuesta
regulatoria global donde las directivas gubernamentales han pasado de ser
meras recomendaciones teóricas a mandatos ejecutivos con fechas de
cumplimiento estrictas.
52
Mandatos en Estados Unidos: CNSA 2.0 y directivas federales
La Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA) promulgó
la Commercial National Security Algorithm Suite 2.0 (CNSA 2.0), estableciendo el
calendario de migración más agresivo y detallado del mundo para los Sistemas
de Seguridad Nacional (NSS). CNSA 2.0 exige la adopción exclusiva de los
conjuntos de parámetros de mayor fortaleza: ML-KEM-1024 para intercambio
de claves, ML-DSA-87 o SLH-DSA para firmas digitales, LMS/XMSS para firma
de firmware, AES-256 para cifrado simétrico y SHA-384/512 para hashing
(National Security Agency, 2024).
El marco temporal de la NSA clasifica el cumplimiento por categorías
tecnológicas con dos hitos operativos: una fecha para soportar y preferir
algoritmos poscuánticos, y una fecha límite de uso exclusivo. La firma de
software y firmware lidera el calendario debido a su rol como raíz de confianza
del sistema, exigiendo la preferencia en 2025 y el uso exclusivo obligatorio para
2030.
El equipamiento de red tradicional (VPN, routers) debe soportar los
algoritmos en 2026 y ser exclusivo en 2030. Los navegadores web, servidores,
servicios en la nube y sistemas operativos deben alcanzar el uso exclusivo
poscuántico para 2033. Además, a partir del 1 de enero de 2027, todas las
nuevas adquisiciones de equipos para NSS deben ser conformes con CNSA 2.0
por defecto (véase la tabla 8).
53
Tabla 8: Algoritmo especificado por categoría tecnológica
Categoría
Tecnológica
Soporte y
Configuración
Preferida
Uso Exclusivo
Obligatorio
Algoritmo
Especificado (CNSA
2.0)
Firma de Software y
Firmware
2025
2030
LMS / XMSS, ML-
DSA-87
Equipamiento de
Red Tradicional
(VPNs, Routers)
2026
2030
ML-KEM-1024, ML-
DSA-87
Navegadores Web,
Servidores y Nube
2025
2033
ML-KEM-1024, ML-
DSA-87
Sistemas
Operativos
2027
2033
ML-KEM-1024, ML-
DSA-87
Adquisiciones
Nuevas de
Equipamiento NSS
Cumplimiento por
defecto: 1 enero
2027
2033 (Límite
General)
Suite Completa
CNSA 2.0
A nivel del gobierno federal civil, el Memorando de Seguridad Nacional
(NSM-10) y la Ley de Preparación Cibersegura ante la Computación Cuántica
coordinan la transición. La Oficina de Gerencia y Presupuesto (OMB), mediante
la circular M-23-02, obliga a las agencias federales a presentar inventarios
anuales de sus activos criptográficos vulnerables prioritarios. Por su parte, el
documento NIST IR 8547 fija el calendario de depreciación algorítmica para el
sector civil, declarando obsoletos los algoritmos RSA-2048, ECDH y ECDSA para
nuevos sistemas a partir de 2030, y prohibiendo totalmente su uso en cualquier
infraestructura federal para 2035.
54
Directivas en la Unión Europea y el Reino Unido
La Comisión Europea emitió la Recomendación (UE) C(2024) 2393,
impulsando una Hoja de Ruta de Implementación Coordinada para la Transición
Criptográfica Poscuántica. Esta recomendación insta a los Estados Miembros a
sincronizar sus planes nacionales de migración para evitar la fragmentación del
Mercado Único Digital y garantizar la interoperabilidad transfronteriza. La PQC
se está integrando directamente en la regulación operativa comunitaria:
El Reglamento de Resiliencia Operativa Digital del Sector Financiero
(DORA) exige a las entidades financieras que evalúen de forma continua los
riesgos de dependencia algorítmica y diseñen planes de reemplazo
criptográfico dentro de sus marcos de gestión de riesgos TIC. Paralelamente, la
Directiva NIS2 considera la actualización de los mecanismos de cifrado de red
como un requisito de higiene de ciberseguridad obligatorio para los operadores
de servicios esenciales y proveedores digitales. Por su parte, el Cyber Resilience
Act (CRA), aplicable a partir de 2027, impone que los productos de hardware y
software comercializados en la UE incorporen identidades criptográficas únicas
y soporte para actualizaciones que permitan la agilidad poscuántica.
En la esfera de los organismos nacionales de ciberseguridad, la agencia
francesa ANSSI estableció una postura pionera al prescribir el uso obligatorio de
arquitecturas híbridas (combinando un algoritmo clásico probado con uno
poscuántico) como requisito previo indispensable para obtener visados de
seguridad en productos criptográficos. En el Reino Unido, el National Cyber
Security Centre (NCSC) estructuró un plan sectorial articulado en tres fases:
Fase 1 de descubrimiento y planificación (hasta 2028), Fase 2 de actualización
en sistemas de alta prioridad (20282031) y Fase 3 de completitud de la
migración poscuántica para las infraestructuras críticas (20312035).
55
Normalización internacional y esfuerzos multilaterales
El Subcomité ISO/IEC JTC 1/SC 27 (Grupo de Trabajo WG 2 y JWG 7) lidera
la armonización de estándares internacionales. La norma ISO/IEC 14888-4:2024
fue actualizada formalmente para incluir mecanismos de firma basados en hash
con estado (XMSS y LMS). Paralelamente, el estándar ISO/IEC 23837 establece
los criterios de evaluación de seguridad y métodos de prueba bajo el marco de
Criterios Comunes (ISO/IEC 15408) para dispositivos de Distribución de Claves
Cuánticas (QKD), reconociendo a QKD como una solución física complementaria
en entornos restringidos de red óptica.
En Asia, el Instituto de Inteligencia Nacional de Corea del Sur gestiona el
programa KpqC, el cual seleccionó algoritmos nacionales derivados que
convergerán en un plan de adopción completa para 2035. China ha avanzado
mediante la iniciativa ICCS para evaluar algoritmos poscuánticos propietarios
que se promulgarán como estándares nacionales obligatorios dentro de sus
fronteras.
Impacto operativo e integración sectorial
La transición hacia los estándares poscuánticos impone demandas
técnicas dispares según la naturaleza operativa de cada industria. El sector de
las telecomunicaciones afronta retos severos de volumen y latencia. El Post-
Quantum Telco Network Task Force de la GSMA que agrupa a más de 60
operadores globales, reguladores y fabricantes ha publicado la serie de
directivas PQ.01 a PQ.07. Estas guías establecen metodologías específicas para
integrar PQC en enlaces MACsec, túneles IPsec, TLS en planos de señalización 5G
y el perfil IoT SAFE.
Las especificaciones de la GSMA imponen identidades de dispositivos
arraigadas en hardware (raíz de confianza) para la autenticación de millones de
conexiones M2M y redes no terrestres. La migración del empaquetado de red
56
en 5G requiere actualizar los mecanismos de red cifrados sin degradar los
tiempos de procesamiento en milisegundos requeridos por el network slicing.
Sector financiero y medios de pago
En las instituciones bancarias y pasarelas de pago, la urgencia regulatoria
está impulsada por el cumplimiento del estándar PCI DSS v4.0. Específicamente,
el Requisito 12.3.3 de PCI DSS obliga a las organizaciones a documentar,
inventariar y revisar anualmente todos los conjuntos de cifrado, claves y
protocolos en uso, lo cual actúa como el marco legal que exige la creación
implícita de un inventario de activos criptográficos.
El impacto más crítico en la infraestructura financiera recae sobre los
Módulos de Seguridad de Hardware (HSM). Los HSM bancarios de alta velocidad
(como las plataformas Thales payShield o Utimaco) que autentican
transacciones con tarjeta, transferencias interbancarias y emiten certificados
PKI deben sufrir un ciclo de reemplazo de plataforma. Los HSM tradicionales
carecen de la memoria fija en chip (SRAM/Flash) y de la capacidad de
procesamiento vectorial necesarias para ejecutar las operaciones de
reticulados de ML-KEM-1024 o ML-DSA-87. Como resultado, el mercado de
HSM está migrando aceleradamente hacia dispositivos certificados bajo FIPS
140-3 Nivel 3 y arquitecturas HSM basadas en la nube (HSM-as-a-Service),
capaces de reprogramar sus microcódigos mediante capas de abstracción como
la API PKCS#11 adaptada a PQC.
Vectores de Amenaza: Harvest Now, Decrypt Later (HNDL)
frente a Targeted Network Forge / Tamper Later (TNFL)
Las estrategias de priorización técnica se basan en dos modelos de
ataque diferenciados por su dinámica temporal:
El modelo Harvest Now, Decrypt Later (HNDL) describe la práctica de
adversarios estatales y grupos cibernéticos que interceptan y almacenan
57
actualmente grandes volúmenes de tráfico cifrado confidencial que transita por
canales públicos. Aunque no pueden descifrarlo hoy, lo conservarán hasta la
llegada de un ordenador cuántico operativo. Los datos con una vida útil de
confidencialidad de 10 a 30 años (secretos comerciales, datos médicos,
inteligencia militar, registros financieros) están comprometidos en este
instante. HNDL impulsa la sustitución inmediata de los esquemas de
intercambio de claves (RSA/ECDH) por ML-KEM.
Por otro lado, la amenaza Targeted Network Forge / Tamper Later (TNFL)
afecta directamente la integridad y autenticidad de los activos digitales. Si un
atacante cuántico puede falsificar firmas digitales clásicas, podría emitir
actualizaciones de firmware maliciosas firmadas válidamente, alterar
certificados raíz de PKI o falsificar identidades de software. Esto explica por qué
las agencias de defensa exigen la adopción inmediata de PQC en la firma de
código y firmware: las raíces de confianza implantadas hoy deben seguir
garantizando la integridad de los dispositivos durante todo su ciclo de vida útil
de más de una década.
Cripto-agilidad y gestión de inventarios (CBOM)
La lección operativa fundamental derivada del proceso de
estandarización es que la sustitución directa y estática de un algoritmo por otro
es inviable a escala empresarial. La agilidad criptográfica la capacidad técnica
de un sistema para alternar entre primitivas, longitudes de clave y algoritmos
mediante cambios de configuración sin alterar el código fuente subyacente se
posiciona como el paradigma arquitectónico indispensable.
El Inventario de activos criptográficos (CBOM) y el modelo de
madurez
Cualquier programa de transición estructural debe iniciar con la
58
construcción automatizada de un Inventario de Activos Criptográficos
(Cryptographic Bill of Materials o CBOM). Un CBOM formalizado (estructurado
en formatos estándar como CycloneDX CBOM) debe catalogar de forma
exhaustiva los atributos de cada componente del entorno corporativo.
Específicamente, debe registrar la identificación del criptosistema (algoritmo,
tamaño de clave, modo de operación y versión de la librería implementada), el
contexto de protocolo y certificado (uso en protocolos TLS, SSH o IPsec y su
cadena de Autoridades de Certificación), la ubicación y propiedad del activo
(dueño del sistema, dependencias de código de terceros y canal de
actualización) y la clasificación de riesgo en función de la sensibilidad de los
datos y el nivel de exposición a ataques HNDL o TNFL.
La ejecución técnica del ciclo de migración se despliega a través de un
modelo de madurez estructurado secuencialmente. Inicialmente, la fase de
descubrimiento y CBOM cataloga la totalidad de las primitivas criptográficas
existentes. A continuación, la evaluación de riesgo califica la exposición de los
sistemas ponderando la longevidad de los datos frente a las ventanas
temporales regulatorias. Posteriormente, la fase de diseño e hibridación define
las arquitecturas de abstracción necesarias y selecciona los algoritmos de
reemplazo. Le sigue el despliegue agilizado, donde se prueban e integran las
capas de software actualizables en entornos de producción. Finalmente, la fase
de mantenimiento continuo monitorea la aparición de criptoanálisis sobre los
nuevos estándares y gestiona la obsolescencia algorítmica de forma
automatizada.
Implementación de esquemas híbridos y desafíos de
rendimiento en red
Durante la fase intermedia de transición (prevista entre 2025 y 2030), la
recomendación estándar del IETF, la ENISA y la ANSSI exige el despliegue de
59
soluciones híbridas. Un intercambio de claves híbrido combina un algoritmo
clásico probado (como X25519 o ECDH P-256) con un mecanismo poscuántico
(como ML-KEM-768) en una sola operación de protocolo. La clave simétrica
resultante se deriva combinando matemáticamente ambos secretos mediante
una función de derivación de claves (KDF). Este enfoque garantiza que la
seguridad del sistema no se vea reducida si se descubriera un fallo no detectado
en la nueva matemática de reticulados, manteniendo la protección clásica
existente mientras se añade la resistencia cuántica.
No obstante, la integración de las primitivas FIPS 203 y FIPS 204
introduce severas restricciones de rendimiento e infraestructura que los
arquitectos de sistemas deben gestionar. En primer lugar, se produce una
inflación sustancial del tamaño de claves y firmas; mientras que una firma
digital ECDSA P-256 ocupa únicamente 64 bytes, una firma ML-DSA-65
requiere 3.309 bytes (aproximadamente 50 veces mayor), y su clave pública
asciende a 1.952 bytes.
Esta disparidad provoca problemas severos de fragmentación IP a nivel
de red. El incremento en los tamaños de las firmas de certificados en las cadenas
de autoridades de certificación (CA) causa que los mensajes ServerHello en
apretones de manos TLS 1.3 excedan la unidad de transmisión máxima (MTU) de
la red. Esto desencadena la fragmentación de paquetes TCP/UDP que los routers
intermedios a menudo descartan por políticas de seguridad, resultando en
fallos de conexión o latencias severas. Finalmente, en el entorno de la Internet
de las Cosas (IoT), los microcontroladores con recursos estrictamente limitados
en memoria RAM no pueden albergar las matrices requeridas para procesar las
operaciones polinomiales de ML-KEM-1024 o almacenar los grandes buffers de
firma de SLH-DSA, obligando al rediseño del hardware perimetral.
La publicación de los estándares FIPS 203, 204 y 205 por el NIST en
agosto de 2024 clausura definitivamente la etapa de debate teórico sobre la
60
criptografía poscuántica e inaugura la era de cumplimiento obligatorio e
ingeniería de despliegue. Las fechas de caducidad fijadas por la NSA en la
directiva CNSA 2.0 y por el NIST en la publicación IR 8547 establecen un marco
donde el uso de algoritmos asimétricos clásicos quedará erradicado de las
infraestructuras clave entre 2030 y 2035.
Para mitigar los riesgos operativos, legales y de cumplimiento, las
organizaciones corporativas y gubernamentales deben abordar la transición
mediante una serie de acciones estratégicas continuas:
En primer lugar, es indispensable establecer una gobernanza
centralizada de criptoagilidad mediante la creación de una oficina de programa
poscuántico que asegure presupuesto plurianual y coordine las áreas de
ciberseguridad, arquitectura de TI, cumplimiento normativo y gestión de la
cadena de suministro.
En segundo lugar, se debe automatizar la generación e integración
continua del CBOM desplegando herramientas de escaneo pasivo de red y
análisis estático de código fuente para inventariar todas las primitivas
criptográficas, catalogándolas bajo estándares interoperables que permitan
identificar dependencias críticas.
En tercer lugar, la prioridad técnica inmediata debe centrarse en la firma
de código e integridad de los sistemas, migrando los pipelines de CI/CD, las
firmas de software y las raíces de confianza de firmware hacia estándares SP
800-208 (LMS/XMSS) o ML-DSA, asegurando que la infraestructura de
actualización distribuida sea inmune a vectores TNFL.
En cuarto lugar, se deben desplegar de forma gradual protocolos híbridos
en los canales de comunicación expuestos a la red pública (TLS 1.3, VPNs IPsec)
combinando ECDH con ML-KEM-768/1024 para neutralizar la amenaza
inminente de captura e interceptación de datos sensibles vulnerables a ataques
HNDL.
61
Por último, resulta crítico auditar la cadena de suministro tecnológica
exigiendo a los proveedores de software, equipos de red y servicios en la nube
declaraciones juradas de cumplimiento y hojas de ruta de agilidad poscuántica,
condicionando las licitaciones a la compatibilidad nativa con las
especificaciones FIPS del NIST.
62
Capítulo 4
Migración empresarial a la
criptografía postcuántica: análisis
arquitectónico del marco de
migración PQC cuántica aplicado
La inminente transición de la criptografía clásica a la poscuántica (PQC)
representa la renovación estructural más fundamental de la arquitectura de
confianza digital en la historia moderna de la computación. A medida que las
capacidades de procesamiento cuántico avanzan hacia los ordenadores
cuánticos criptográficamente relevantes (CRQC), la criptografía estándar de
clave pública específicamente familias de algoritmos ancladas en la
factorización entera (RSA), logaritmos discretos (DSA) y logaritmos discretos de
curva elíptica (ECDSA, ECDH) quedará completamente insegura mediante la
ejecución del algoritmo de Shor.
Para conceptualizar la urgencia temporal de esta exposición, los
arquitectos de seguridad se basan en el Teorema de Mosca, que evalúa el riesgo
estructural utilizando la desigualdad:
Donde:
representa la vida útil requerida de confidencialidad o la vida operativa
de datos y sistemas sensibles.
representa la duración operativa necesaria para ejecutar una
63
migración poscuántica a nivel empresarial.
representa el tiempo transcurrido antes de que un adversario realice
una CRQC.
Cuando la suma combinada de los requisitos de retención de datos ( ) y
la duración de ejecución de migración () supera el tiempo restante hasta la
realización de capacidades cuánticas ( ), el sistema entra en un estado de
precompromiso cuántico. En esta condición, los datos protegidos por primitivas
clásicas son activamente vulnerables a la interceptación y a futuras
descifraciones antes de que se pueda completar la migración operativa (véase
la tabla 9).
Tabla 9: Vectores de amenaza distintos: Cosecha-Ahora-Descifrar-Después
(HNDL) y Confiar-Ahora-Forja-Después (TNFL)
Dimensión de amenaza
Cosecha-Ahora-
Descifrado-Después (HNDL)
Confianza-Ahora-Forja-
Después (TNFL)
Objetivo principal
Establecimiento e
intercambio de claves (por
ejemplo, ECDH, transporte
de claves RSA).
Firmas digitales e
infraestructura de clave
pública (por ejemplo, RSA,
ECDSA).
Objetivo de seguridad
Confidencialidad de cargas
útiles sensibles de larga
duración.
Autenticidad, integridad y
no repudio.
Mecanismo de compromiso
Descifrado retroactivo de
textos cifrados
interceptados pasivamente.
Falsificación de firmas en
tiempo real, suplantación de
identidad y actualizaciones
de rebeldes.
Vectores primarios
Registros de tráfico TLS,
flujos transfronterizos,
datos almacenados en
reposo.
Firma de código,
certificados raíz,
verificación de firmware,
registros de transacciones.
64
El riesgo operativo que requiere la migración se divide en dos vectores de
amenaza distintos: Cosecha-Ahora-Descifrar-Después (HNDL) y Confiar-Ahora-
Forja-Después (TNFL). HNDL representa un vector de amenaza de
confidencialidad en el que las entidades hostiles interceptan y almacenan hoy
tráfico de datos cifrados, dirigiéndose a los mecanismos de establecimiento e
intercambio de claves. La intención del adversario es descifrar
retroactivamente estas cargas útiles de datos una vez que un CRQC entre en
funcionamiento (POSTQUANTUM, 2026). La HNDL afecta a datos sensibles de
larga duración, incluidos secretos de seguridad nacional, propiedad intelectual,
acuerdos financieros transfronterizos e historiales médicos.
Por el contrario, TNFL es un vector de amenaza de integridad y
autenticación que amenaza las firmas digitales y la infraestructura de clave
pública (PKI). Una vez que surge una CRQC, los adversarios pueden romper las
suposiciones de dureza criptográfica que sustentan las firmas clásicas. Esto
permite a los atacantes falsificar certificados de identidad digitales, subvertir
mecanismos de firma de códigos, comprometer actualizaciones de firmware en
infraestructuras nacionales críticas y repudiar transacciones históricas o
contratos legales.
Un punto crítico de fallo en la estrategia empresarial es tratar la
migración PQC como un ciclo de parches o intercambio de algoritmos
convencional de TI. Los datos empíricos de programas complejos de migración
demuestran que las grandes implementaciones empresariales generan más de
120.000 tareas discretas, de las cuales menos del 25% implican reemplazos
directos de código algorítmico. El 75% restante abarca gobernanza de la cadena
de suministro del proveedor, actualizaciones de módulos de seguridad de
hardware (HSM), reconfiguración de middlebox y pila de red, adaptaciones de
protocolos, revisiones del ciclo de vida de certificados y mapeo continuo de
cumplimiento. Los programas que abordan la migración PQC estrictamente
65
como una tarea de ingeniería de software localizada suelen quedarse atascados
en un plazo de 6 a 12 meses debido a dependencias multisistema no
gestionadas y fricciones operativas.
Para abordar este desafío sistémico, el Marco de Migración Applied
Quantum PQC creado por Marin Ivezic y publicado bajo la licencia Creative
Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0) ofrece una metodología de
acceso abierto basada en profesionales. Refinado durante dos años de
despliegue operativo, establece un modelo holístico de ejecución en 8 fases
diseñado para llevar a las organizaciones desde asegurar un mandato ejecutivo
inicial hasta mantener la criptoagilidad operativa.
Desglose del ciclo de vida de ejecución en 8 fases
El Marco de Migración Applied Quantum PQC organiza la transición
empresarial en ocho fases secuenciales y superpuestas. Mientras que las fases
iniciales se convierten en hitos posteriores, las fases operativas (Fases 5 y 6) se
ejecutan como bucles de retroalimentación iterativos y paralelos, apoyados
continuamente por la gobernanza de proveedores de la Fase 7 desde el inicio
del programa (véase la tabla 10) (Campbell, 2026).
Tabla 10: Desglose del ciclo de vida de ejecución en 8 fases
Número de fase
Fase 0
66
Fase 1
Fase 2
Fase 3
Fase 4
67
Fase 5
Fase 6
Fase 7
Nota: Interpretación de los autores desde Campbell (2026)
El impulso del programa se establece mediante una secuencia operativa
estructurada de ejecución de 90 días diseñada para evitar la parálisis analítica
durante la configuración inicial. El calendario de ejecución estructura la
madurez temprana del programa en tres hitos operativos mensuales
principales:
Durante el Mes 1 (Movilización), el programa se centra en establecer la
autoridad ejecutiva, asegurar un patrocinador ejecutivo, redactar el caso de
68
negocio principal, mapear las obligaciones regulatorias (como DORA, CNSA 2.0 y
PCI DSS v4.0) e identificar los 20 sistemas críticos más importantes de la
organización junto con las 10 principales dependencias de proveedores
externos.
En el Mes 2 (Descubrir), el equipo despliega herramientas de
descubrimiento criptográfico dirigidas a los 3 a 5 sistemas de mayor prioridad,
inicia la comunicación con proveedores de software e infraestructura de nivel
1, comienza a ensamblar el MV-CBOM inicial y lanza programas de formación
basados en roles básicos.
Para el Mes 3 (Plan), el programa completa las evaluaciones iniciales de
alcance, presenta el caso de negocio y la puntuación de riesgos ante la dirección
ejecutiva y la junta directiva, asegura compromisos presupuestarios
plurianuales, formaliza el Comité Directivo del Programa (SteerCo) y publica la
hoja de ruta migratoria del Año.
El modelo de migración de dos vías y los cuellos
de botella en el ecosistema
La versión 2.0 y la versión 2.1 del marco Applied Quantum introducen el
Modelo de Migración de Dos Vías, que separa la transformación criptográfica
empresarial en dos pistas de ejecución paralelas basadas en primitivas
matemáticas distintas, impulsores de amenazas y dependencias del ecosistema
(véase la tabla 11) (Ivezic, 2026).
Tabla 11: Versión 2.0/2.1 del marco Applied Quantum
Parámetro
Vía A: Confidencialidad /
Intercambio de claves
Vía B: Integridad y
Autenticación
Factor de urgencia primario
Exposición Harvest-Now-
Decrypt-Later (HNDL).
Confianza en Ahora-Forja-
Después (TNFL) de
69
exposición.
Funciones criptográficas
Intercambio de claves TLS,
túneles VPN, sesiones SSH,
establecimiento de claves
de sesión, claves de cifrado
de datos en reposo.
Certificados web PKI,
jerarquías internas de CA,
firma de código,
actualizaciones de
firmware, tokens de
identidad, logs de no
repudiación.
Estándar / Algoritmo
Principal
ML-KEM (FIPS 203)
desplegado en modo híbrido
con intercambio clásico de
claves (por ejemplo,
X25519MLKEM768).
ML-DSA (FIPS 204), SLH-DSA
(FIPS 205), firmas basadas
en hash con estado (NIST SP
800-208 / LMS / XMSS).
Viabilidad actual del
despliegue
Alto: Inmediatamente
desplegable en producción
en navegadores modernos,
pilas TLS y servicios de
borde.
Restringido: La alta
sobrecarga de carga útil y
los atrasos de validación
FIPS restringen el
despliegue rápido a nivel
empresarial.
Cuellos de botella
arquitectónicos
Caídas en el middlebox de
red, fragmentación de
paquetes Client-Hello,
incompatibilidades con
balanceadores de carga
heredados.
Bifurcaciones
arquitectónicas PKI,
sobrecarga de la cadena de
certificados, requisitos de
reemplazo de hardware
HSM, disponibilidad de
módulos FIPS 140-33.
Nota: Interpretación de los autores desde Ivezic (2026).
La Pista A aborda mecanismos clave de establecimiento para proteger los
datos contra la interceptación pasiva y el descifrado a largo plazo. Los
despliegues utilizan construcciones híbridas de intercambio de claves,
combinando un algoritmo clásico de intercambio de claves (como X25519 o
ECDH) con un mecanismo de encapsulación de claves post-cuántico (ML-KEM-
768). Este enfoque de doble capa garantiza que se mantengan las garantías de
seguridad incluso si la implementación poscuántica o la construcción clásica
70
sufre un fallo de día cero.
La telemetría empresarial indica una rápida preparación del lado del
cliente; los principales navegadores web y las redes de borde han habilitado
X25519MLKEM768, con Cloudflare informando de que más del 70% del tráfico
humano entrante soporta el intercambio híbrido de clave post-cuántico. Sin
embargo, el soporte de origen en el lado del servidor se retrasa
significativamente, aproximadamente en un 10%. La restricción principal de
ingeniería de la Vía A implica que los middleboxes de red heredados (por ejemplo,
firewalls de inspección profunda de paquetes, firewalls de aplicaciones web)
eliminen las solicitudes de conexión del cliente porque el mensaje ampliado
ClientHello ampliado con la inclusión de cargas útiles de intercambio de claves
PQC supera los tamaños tradicionales de MTU de red o rompe las suposiciones
del protocolo.
La Pista B se centra en firmas digitales y anclajes de confianza. A
diferencia del intercambio de claves, donde los parámetros híbridos pueden
negociarse dentro de los handshakes de sesión, los esquemas de firma post-
cuántica introducen aumentos dramáticos en los tamaños de clave y firma. El
cambio del ECDSA clásico (que utiliza firmas de ~64 bytes) a ML-DSA-65 (~3.309
bytes de firmas) incrementa el tráfico de red de handshake TLS hasta en diez
veces, causando latencias inaceptables y tasas de fallo de conexión en entornos
web PKI públicos.
Esta limitación técnica ha forzado una bifurcación estructural entre las
arquitecturas de fideicomisos públicos y privados. En entornos privados de PKI
como redes corporativas internas, mallas de servicio a servicio y sistemas
empresariales controlados la infraestructura de red puede tolerar cargas
útiles de certificados mayores, permitiendo a las organizaciones desplegar
certificados ML-DSA directos o certificados de doble pila compuesta.
Por el contrario, el entorno público de la Web PKI no puede acomodar esta
71
sobrecarga de carga útil. En consecuencia, los proveedores de navegadores y
las Autoridades Certificadoras (incluyendo Let's Encrypt y Google Chrome) se
han comprometido a adoptar los Certificados Merkle Tree (MTC) como solución
a largo plazo para la autenticación pública post-cuántica. Los MTC combinan
certificados de corta duración con registros de pruebas criptográficas
derivados de la infraestructura de Transparencia de Certificados, eliminando la
necesidad de transmitir grandes cadenas de firmas durante cada handshake
TLS individual.
Un cuello de botella sistémico secundario en la ejecución de la Pista B es
la Brecha de Validación FIPS 140-3. En entornos regulados, los módulos
criptográficos deben obtener la certificación NIST FIPS 140-3 antes del
despliegue en producción. Con la transición de los certificados FIPS 140-2 del
NIST a la lista histórica en septiembre de 2026, las empresas reguladas se
enfrentan a un grave cuello de botella en la cadena de suministro: los
proveedores de software y hardware están enfrentando retrasos de varios
años para obtener la certificación formal FIPS 140-3 para las primitivas PQC
recién implementadas (Ivezic, 2026).
Para evitar un estancamiento total en el despliegue, la versión 2.1 del
framework designa las firmas basadas en hash con estado NIST SP 800-208
(LMS y XMSS) como el componente Track B de despliegue ahora para firmware,
sistemas de firma de código y autenticación de bootloader. Debido a que LMS y
XMSS dependen de funciones hash bien entendidas (SHA-256) en lugar de
matemáticas de red, han madurado a través de evaluaciones de seguridad y
ofrecen usabilidad inmediata en producción (NIST, 2020). Para gobernar dónde
y cómo los algoritmos postcuánticos pueden entrar en producción sin infringir
las políticas legales u operativas, el marco categoriza los activos empresariales
en cuatro niveles de despliegue (véase la tabla 12):
72
Tabla 12: Principales restricciones regulatorias según el nivel de entorno
Nivel de Entorno
Nivel 1: Sin
restricciones
Nivel 2: Consciente
de FIPS
Nivel 3: FIPS-
Requisito
Nivel 4: CNSA 2.0
Nota: Interpretación de los autores desde NIST (2020)
Innovaciones metodológicas fundamentales
Los proyectos convencionales de inventario suelen caer en una trampa
de completitud: un modo de fallo operativo en el que los equipos de proyecto
intentan catalogar cada llamada a una función criptográfica en todas las
aplicaciones empresariales antes de iniciar la remediación, lo que resulta en
retrasos infinitos (Lam, 2026). El modelo de CBOM VIABLE MÍNIMO (MV-CBOM)
reemplaza los escaneos exhaustivos y sin prioridad por una arquitectura
73
estructurada de cuatro capas.
La Capa 1 encapsula la Capa de Infraestructura, capturando proxies de
borde, endpoints de terminación TLS externos, VPNs de red y certificados
internos de CA raíz o intermedios.
La Capa 2 representa la Capa de Plataforma, cubriendo sistemas
operativos de servidor, middleware, tiempos de ejecución de contenedores y
cifrado de almacenamiento en el motor de base de datos.
La Capa 3 aborda la Capa de Aplicación, abarcando código fuente
personalizado de primera mano, bibliotecas de lógica de negocio, marcos de
autorización de API y componentes de procesamiento de pagos.
La Capa 4 comprende la Capa Embebida y la Capa de Terceros, que
capturan paquetes de software comerciales listos para usar (COTS),
dependencias SaaS, binarios de firmware y equipos de Tecnología Operativa
(OT).
Al priorizar la recogida de inventario desde la Capa 1 hasta la Capa 4, las
organizaciones obtienen visibilidad accionable sobre superficies externas de
alta exposición en cuestión de semanas, permitiendo mitigaciones de la Vía A
mientras inventarian dependencias complejas de software aguas abajo. Para
garantizar la usabilidad en motores de escaneo automatizados y plataformas
de gobernanza, el MV-CBOM se asigna directamente al estándar CycloneDX,
capturando campos de esquema estructurados (véase la tabla 13).
Tabla 13: Campos de esquema estructurados y propósito operativo
Nombre del campo
Descripción y Tipo de Datos
Propósito operativo
ID de activo del componente
Identificador único de
cadena (por ejemplo, UUID /
etiqueta de activo).
Vincula el uso criptográfico
con entradas específicas de
inventario del sistema.
Función criptográfica
Categórico (intercambio de
claves, firma, cifrado).
Determina la asignación de
la vía de migración (Vía A vs
74
Vía B).
Primitivo y algoritmo
Cadena específica de
algoritmos (por ejemplo,
RSA-2048, ECDH-P256).
Evalúa la exposición
matemática en función del
algoritmo de Shor.
Longitud / Fuerza de la llave
Valor entero que representa
bits de seguridad (por
ejemplo, 112, 128, 256).
Alimenta modelos de
puntuación de riesgo para
determinar la urgencia de
mitigación.
Biblioteca de
implementación
Nombre y versión de la
biblioteca de software (por
ejemplo, OpenSSL 1.1.1).
Identifica dependencias en
la cadena de suministro y
esfuerzos de
refactorización.
Caducidad del certificado
Marca de tiempo ISO de los
límites del ciclo de vida del
certificado.
Guías de automatización del
ciclo de vida de PKI y
renovación de doble pila.
Nivel de despliegue
Categórico (Sin
restricciones, FIPS-
Required, CNSA 2.0).
Regula la elegibilidad para la
producción de primitivas
postcuánticas.
El objetivo final de la migración poscuántica no es simplemente realizar
una sustitución estática de algoritmos clásicos por primitivas PQC; está
estableciendo una criptoagilidad permanente. La criptoagilidad representa la
capacidad organizativa para intercambiar algoritmos, ajustar tamaños de clave
y modificar arquitecturas de certificados mediante parámetros de
configuración en lugar de refactorización de código. El marco operacionaliza la
criptoagilidad como una disciplina que abarca cinco dimensiones estructurales:
Arquitectura, Operaciones, Gobernanza, Habilidades y Cadena de Suministro.
La versión 2.0 y la versión 2.1 establecen una integración operativa
explícita entre los marcos de Gobernanza, Riesgo y Cumplimiento (GRC) y el
Centro de Operaciones de Seguridad (SOC). Reconociendo que las
implementaciones poscuánticas introducen nuevas superficies operativas de
amenaza durante la transición de varios años, el marco exige reglas específicas
75
de detección de SOC.
Estas incluyen monitorizar los handshakes TLS para detectar respaldo anómalo
desde conjuntos híbridos de cifrado post-cuántico (por ejemplo,
X25519MLKEM768) hacia suites heredadas vulnerables (por ejemplo, ECDHE-
RSA-AES128), lo que puede indicar manipulación de adversarios o explotación
activa de middlebox.
Además, las reglas de deriva criptográfica activan alertas automáticas
cuando primitivas clásicas no aprobadas o certificados caducados entran en
producción mediante pipelines de despliegue no autorizados.
Finalmente, la monitorización de integridad TNFL impone la verificación
continua de firmas de código, sumas de comprobación binarias y cadenas de
actualizaciones de firmware para detectar intentos de falsificación de firma en
fases tempranas contra anclas de confianza heredadas.
Para Rama (2019), mantener una supervisión ejecutiva continua, las
operaciones de gobernanza se basan en una jerarquía en cascada de 17
indicadores clave de riesgo (KRIs) distribuidos en tres niveles organizativos. En
el nivel de la Junta Ejecutiva, las métricas rastrean la Puntuación de Exposición
Cuántica Residual de la Empresa y los riesgos de penalización por
incumplimiento regulatorio proyectados. En el CISO y el Nivel de Gestión, los KRI
miden el porcentaje de activos críticos no inventariados y las tasas de
incumplimiento de SLA de proveedores de nivel. En el Nivel Operativo y Técnico,
la telemetría monitoriza los conteos de eventos de degradación de cifrado
híbrido y los cuellos de botella de la canalización de validación FIPS 140-36.
Diferentes sectores industriales operan bajo entornos operativos
distintos, restricciones de infraestructura heredada y requisitos regulatorios. El
marco Applied Quantum proporciona seis extensiones sectoriales específicas
para abordar estos desafíos verticales (véase la tabla 14).
76
Tabla 14: Extensiones verticales de sectores
Extensión vertical
Servicios
financieros
Pagos
Activos digitales
Telecomunicacione
s
77
OT e Infraestructura
Crítica
Gobierno y Defensa
En los servicios financieros, las autoridades reguladoras aplican estrictas
normas de resiliencia operativa (como las directrices DORA y MAS de la UE) que
exigen el mapeo inmediato de los riesgos de la cadena de suministro de terceros
y los canales de transacciones transfronterizas de larga duración sujetos a la
interceptación de HNDL.
En Pagos, los terminales de punto de venta heredados y los Módulos de
Seguridad de Hardware (HSM) enfrentan límites de capacidad de hardware que
prohíben el procesamiento en línea de grandes tamaños de clave PQC, lo que
requiere gateways intermediarios de API proxy.
Los Activos Digitales se enfrentan a desafíos estructurales debido a
78
contratos inteligentes inmutables y esquemas de direcciones elípticas
codificados de forma fija, lo que requiere bifurcaciones duras a nivel de
protocolo y actualizaciones de prueba de conocimiento cero.
Para Chow y Ma (2022), la infraestructura de telecomunicaciones debe
equilibrar las restricciones de latencia en tiempo real entre los protocolos de
autenticación 5G-AKA y los intercambios de roaming interoperadores (SEPP),
impulsando la integración de PQC directamente en la alineación de los
estándares 3GPP. La Tecnología Operativa (OT) y la Infraestructura Crítica están
especialmente limitadas por ciclos de vida de equipos de 15 a 25 años y estrictas
normas de recertificación de casos de seguridad, que requieren proxies
criptográficos no intrusivos de tipo "bump-in-the-wire" para proteger los
sistemas de control industrial.
Por último, los entornos gubernamentales y de defensa operan bajo
plazos legales estrictos, como la puerta federal de adquisiciones de enero de
2027 y los mandatos de CNSA 2.0, que requieren interoperabilidad
multinacional entre coaliciones de redes clasificadas.
Para apoyar la adopción estandarizada y proporcionar cualificaciones
profesionales verificables, la Quantum Academy ofrece el programa de
credenciales profesionales Post-Quantum Certificate, derivado directamente
del Applied Quantum PQC Migration Framework (véase la tabla 15).
Tabla 15: Certificación institucional y ecosistema de marco
Designación de
credenciales
PQCS
79
PQCM
PQCA
PQCV
PQCX
Los candidatos comienzan con la credencial fundamental de Especialista
Certificado Post-Cuántico (PQCS), que establece la competencia básica en
evaluación de riesgos cuánticos y elaboración de inventarios. De PQCS, los
profesionales seleccionan itinerarios específicos para cada puesto: PQCM para
la gobernanza de la gestión y el cumplimiento, PQCA para el diseño técnico e
híbrido arquitectónico, o PQCV para las pruebas y la validación de la
implementación. Los candidatos que obtengan con éxito las tres credenciales
especializadas (PQCM, PQCA y PQCV) recibirán automáticamente la acreditación
capstone Post-Quantum Certified Expert (PQCX) (véase la tabla 16).
80
Tabla 16: Marco de Migración Applied Quantum PQC (v2.1)
Dimensión de
característica /
capacidad
Alcance del ciclo de
vida
Modelo de
Migración Paralela
Arquitectura CBOM
Guía de PKI en la
web pública
SOC e integración
GRC
Modelo de licencias
La transición empresarial a la criptografía post-cuántica es una prioridad
inmediata en la gestión de riesgos. Las organizaciones deben abandonar las
estrategias pasivas que dependen completamente de los proveedores
81
comerciales de software para entregar actualizaciones oportunas. El retraso en
la preparación introduce graves riesgos operativos, incluyendo deuda no
gestionada en la cadena de suministro, penalizaciones por incumplimiento
regulatorio, retrasos en la refactorización de aplicaciones y exposición a
ataques Harvest-Now-Decrypt-Later (HNDL) y Trust-Now-Forge-Later (TNFL)
(POSTQUANTUM, 2026). Para ejecutar una migración exitosa, el liderazgo en
seguridad empresarial debe alinearse con tres directrices estratégicas
principales:
Primero, implementa inmediatamente la Estrategia de Ejecución de Dos
Vías. Las organizaciones deben desvincular la migración de intercambios
clave de la refactorización de firmas digitales. Desplegar hoy en día
mecanismos híbridos de encapsulación de claves (Track A) en redes de
borde de alta exposición y servicios web mitiga riesgos urgentes de
HNDL, mientras se prepara sistemáticamente la infraestructura interna
de PKI y se siguen los desarrollos del Certificado Merkle Tree para la
migración a largo plazo de firmas (Track B).
Segundo, evita la trampa de completitud del inventario usando el modelo
MV-CBOM. Los equipos de seguridad deberían iniciar el descubrimiento
criptográfico en la Capa 1 (Infraestructura) y la Capa 2 (Plataforma) para
establecer un CBOM Mínimo Viable y accionable en las próximas
semanas. La puntuación de riesgos, la implicación de proveedores y los
despliegues piloto deben proceder en paralelo con una expansión más
amplia del inventario, evitando la parálisis operativa (Płoszaj et al., 2024).
Tercero, integrar la criptoagilidad operativa como una capacidad
empresarial permanente. El liderazgo empresarial debe ver la migración
posterior a la cantidad no como una actualización puntual del algoritmo,
sino como una oportunidad para modernizar sistemas heredados,
automatizar ciclos de vida de certificados, hacer cumplir la cadena de
82
suministro e implementar capas de abstracción criptográfica
configurables.
Al anclar la transformación empresarial al Marco de Migración
Applied Quantum PQC de acceso abierto, las organizaciones pueden reducir
sistemáticamente la exposición cuántica, mantener el cumplimiento
continuo y construir una resiliencia operativa permanente.
83
Capítulo 5
Seguridad, criptoanálisis autónomo
y marcos de migración
El despliegue a escala de la Inteligencia Artificial Agéntica (AAI) introduce
un paradigma donde los sistemas de software ya no se limitan a responder a
peticiones reactivas, sino que ejecutan ciclos operativos autónomos
caracterizados por la planificación, la invocación dinámica de herramientas, la
coordinación entre múltiples agentes y la gestión de memoria persistente. Esta
capacidad operativa descansa sobre una infraestructura oculta pero crítica: la
criptografía de clave pública clásica. Cada decisión adaptativa, llamada a la
interfaz de programación de aplicaciones (API) o al intercambio de estado inter-
agente, depende de primitivas criptográficas tradicionales para garantizar la
identidad no humana, el control de acceso, la integridad de los modelos y la no
repudiación de las acciones ejecutadas.
La llegada inminente de un computador cuántico relevante
criptográficamente (CRQC) destruye los supuestos de seguridad que sostienen
este ciclo de funcionamiento agéntico. Los algoritmos cuánticos fundamentales
imponen dos amenazas matemáticas directas (Telefónica, 2026):
Algoritmo de Shor: Resuelve el problema del factoraje de enteros y el del
logaritmo discreto en tiempo polinómico , lo que invalida de
forma absoluta los criptosistemas asimétricos basados en RSA, la
criptografía de curva elíptica (ECC), ECDSA y Diffie-Hellman.
Algoritmo de Grover: Ofrece una aceleración cuadrática para la
búsqueda no estructurada, reduciendo de manera efectiva a la mitad la
84
fuerza criptográfica de los cifrados simétricos. Bajo este modelo, un
cifrado como AES-128 ofrece una seguridad efectiva de tan solo
operaciones cuánticas, imponiendo la necesidad de migrar
universalmente hacia tamaños de clave de al menos 256 bits (por ejemplo,
AES-256) para mantener la resistencia.
A diferencia de las infraestructuras de TI empresariales estáticas, donde
los activos criptográficos están controlados centralizadamente por operadores
humanos, los ecosistemas agénticos presentan una densidad masiva de
Identidades No Humanas (NHI) que se negocian en tiempo de ejecución (véase la
tabla 17). Esta dinámica expone a los agentes autónomos a través de dos ejes
temporales y operacionales diferenciados (POSTQUANTUM, 2026):
Eje de Confidencialidad (Harvest-Now-Decrypt-Later / HNDL): Adversarios
estatales y actores de amenaza interceptan y almacenan continuamente
la mensajería interagente, los contextos de memoria persistente y las
credenciales cifradas con algoritmos clásicos. Cuando se disponga de un
CRQC, esta información interceptada será descifrada, revelando
propiedad intelectual, sesgos estratégicos y secretos corporativos de
largo plazo acumulados por la flota de agentes.
Eje de Integridad (Harvest-Now-Forge-Later / HNFL): Los atacantes
recopilan firmas digitales clásicas utilizadas para autenticar código de
modelos, validar directivas de orquestación y autorizar la invocación de
herramientas operativas. La capacidad futura de reconstruir las claves
privadas asimétricas a partir de estas firmas permite a un atacante
falsificar de forma retroactiva las identidades de los agentes, inyectar
instrucciones maliciosas en la memoria persistente del sistema o asumir el
control total de la infraestructura agéntica sin levantar alertas de
autenticación.
85
Tabla 17: Dimensiones de riesgo de los ecosistemas agénticos
Dimensión de
Riesgo
Confidencialidad
(HNDL)
Integridad (HNFL)
Cifrado Simétrico
El análisis de estos vectores revela que la IA agéntica representa una
clase diferenciada dentro de la migración poscuántica. Si bien en las
organizaciones tradicionales la migración es un problema finito de inventario y
remediación, en la IA agéntica la adopción continua de nuevos agentes
autónomos genera una acumulación constante de deuda criptográfica clásica.
Cada nuevo agente desplegado con un certificado X.509 clásico o una clave ECC
incrementa la superficie expuesta a ataques HNFL y HNDL, requiriendo un
cambio conceptual desde el mantenimiento preventivo hacia la prevención en
la fuente de despliegue.
86
Criptoanálisis autónomo mediado por IA de
frontera y la vulnerabilidad de los algoritmos
poscuánticos
La convergencia entre la inteligencia artificial y la criptografía
poscuántica no se limita a la protección defensiva de los agentes.
Paralelamente, los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) y las
arquitecturas agénticas avanzadas han comenzado a ser utilizados como
herramientas autónomas de criptoanálisis, transformando radicalmente la
evaluación de seguridad de los algoritmos de última generación. Un hito crítico
en esta disciplina ocurrió con las investigaciones desarrolladas sobre el modelo
Claude Mythos Preview de Anthropic. Sometido a bucles de razonamiento
autónomo dirigidos a buscar vulnerabilidades matemáticas en primitivas
criptográficas, el sistema identificó fallos de diseño estructurales en candidatos
para la estandarización poscuántica, demostrando capacidades que
anteriormente requerían años de análisis por parte de criptógrafos humanos.
El ataque autónomo sobre el esquema HAWK
El hallazgo más significativo afectó a HAWK, un esquema de firma digital
poscuántica basado en reticulados (lattices) que competía en el proceso de
evaluación adicional (Signatures On-ramp) del Instituto Nacional de Estándares
y Tecnología (NIST). HAWK había ganado tracción en la industria debido a su alta
velocidad de firma libre de operaciones en punto flotante y a sus claves
compactas en comparación con otros esquemas de reticulados (Eum et al.,
2024).
Sin embargo, para Tang et al. (2024), la seguridad de HAWK descansaba
sobre un supuesto algebraico menos examinado: el Problema del Isomorfismo
87
de Reticulados en Módulos (Module Lattice Isomorphism Problem). El sistema
de IA identificó una simetría latente (un automorfismo no explotado
previamente) en la estructura del reticulado subyacente. Mediante la aplicación
de este automorfismo, el modelo demostró que la recuperación de la clave
privada asimétrica podía reducirse desde un problema de vector más corto (SVP)
en una dimensión de rango a un problema SVP en una dimensión drásticamente
menor . Esta reducción de dimensión acelera exponencialmente la
resolución del problema lattice subyacente.
Las consecuencias cuantitativas de este descubrimiento matemático
redujeron los márgenes de seguridad teóricos del esquema a niveles
inaceptables para la producción industrial:
HAWK-256: El modelo logró ejecutar la extracción completa de la clave
privada en un servidor estándar en cuestión de pocas horas.
HAWK-512: El factor de trabajo computacional para la recuperación de la
clave privada se redujo de un estimado de a operaciones.
HAWK-1024: El nivel de seguridad cayó de a operaciones.
Aunque el ataque no degrada la seguridad del cifrado de reticulados en
términos generales ni invalida esquemas consolidados como ML-DSA o Falcon,
el hallazgo demostró que la reducción a la mitad de la dimensión del reticulado
destruye la ventaja de eficiencia de HAWK. Para restaurar los niveles de
seguridad requeridos, sería necesario duplicar el tamaño de sus parámetros,
eliminando así la compacidad que motivó su selección.
En el ámbito de la criptografía simétrica, el sistema agéntico descubrió
una optimización para los ataques sobre variantes reducidas del cifrado AES
(específicamente AES-128 con 7 rondas de sustitución y permutación).
Mediante el diseño autónomo de estructuras de almacenamiento en memoria
para precomputar patrones de texto plano, la IA logró acelerar la tasa de
88
ejecución de los ataques conocidos en un factor de 200 a 800 veces. La
capacidad de orquestar flotas de agentes impulsados por modelos de frontera
democratiza la capacidad de auditoría criptográfica, pero también expone las
arquitecturas de cifrado a ataques sofisticados a un costo comercialmente
accesible para organizaciones cibercriminales bien financiadas.
Estándares criptográficos poscuánticos del NIST
(FIPS 203, FIPS 204 y FIPS 205) y cripto-agilidad
Como respuesta a la amenaza cuántica, el NIST finalizó en agosto de 2024
el primer conjunto de estándares de criptografía poscuántica (PQC), diseñados
para reemplazar de manera progresiva los algoritmos de clave pública clásicos.
La integración de estos algoritmos en sistemas agénticos es indispensable para
asegurar la identidad, la comunicación y el control de integridad de las
decisiones autónomas. Los estándares abarcan dos funciones fundamentales:
la encapsulación de claves (KEM) para garantizar la confidencialidad de la
comunicación y las firmas digitales para asegurar la autenticidad e integridad
(Cherkaoui et al., 2024):
1. FIPS 203 (ML-KEM): Derivado del algoritmo CRYSTALS-Kyber, es el
estándar primario para la encapsulación de claves asimétricas. Se
fundamenta en la dureza matemática del problema del Aprendizaje con
Errores en Módulos de Reticulados (Module Learning with Errors / M-
LWE). Reemplaza directamente los intercambios de claves RSA, DH y ECDH
en los protocolos TLS y en los canales de comunicación de memoria
agéntica.
2. FIPS 204 (ML-DSA): Basado en CRYSTALS-Dilithium, es el estándar
primario para firmas digitales de uso general. También sustentado en
reticulados estructurados (M-LWE y Module Short Integer Solution / M-
SIS), reemplaza a RSA y ECDSA en la emisión de certificados de identidad
89
no humana, autenticación de invocación de herramientas y validación del
código de los modelos.
3. FIPS 205 (SLH-DSA): Derivado de SPHINCS+, es un esquema de firma digital
basado exclusivamente en funciones hash sin memoria de estado
(stateless). No depende de supuestos matemáticos de reticulados; su
seguridad se reduce directamente a la resistencia a preimágenes de
funciones hash estructuradas mediante árboles Merkle multinivel y
esquemas FORS (Forest of Random Subsets). Aunque genera firmas
considerablemente más grandes y exige mayor tiempo de procesamiento,
actúa como la salvaguarda de respaldo (conservative fallback) en caso de
que surjan ataques cuánticos o matemáticos imprevistos contra la
criptografía de reticulados (véase la tabla 18).
Tabla 18: Claves (KEM) tipo para la autenticidad e integridad
Estándar
FIPS
Algoritm
o
Criptográ
fico
Base
Matemáti
ca
Reemplaz
a a
Tamaño
Clave
Pública
(Bytes)
Tamaño
Clave
Privada /
Firma
(Bytes)
Aplicació
n
Primaria
en IA
Agéntica
FIPS 203
ML-KEM
(Kyber)
Reticulad
os
Módulos
(M-LWE)
RSA,
ECDH,
Diffie-
Hellman
800
1.568
768
1.568
(Texto
cifrado)
Cifrado
de
canales
interagen
te y
persisten
cia de
memoria.
FIPS 204
ML-DSA
(Dilithium
)
Reticulad
os
Módulos
(M-LWE /
M-SIS)
RSA,
ECDSA,
Ed25519
1.312
2.592
2.420
4.595
(Firma)
Firmas de
identidad
(SPIFFE),
autentica
ción de
llamadas
a
herramie
90
ntas.
FIPS 205
SLH-DSA
(SPHINCS
+)
Árboles
Hash /
Hypertre
e FORS
RSA,
ECDSA
(Respaldo
)
32 64
7.856
49.856
(Firma)
Validació
n de
integrida
d de
modelos
a largo
plazo y
firmas de
auditoría.
La exigencia de cripto-agilidad en sistemas agénticos
El análisis del colapso del esquema HAWK subraya la fragilidad de confiar
ciegamente en una única familia matemática. Para los entornos agénticos,
donde la interoperabilidad se da en tiempo de ejecución, la cripto-agilidad deja
de ser una recomendación teórica para convertirse en un requisito
arquitectónico indispensable (Tang et al., 2024).
La criptoagilidad en sistemas autónomos requiere abstracciones donde
las primitivas cifradas no estén acopladas rígidamente al código del software.
Los agentes deben poseer capas de orquestación adaptativas capaces de
alternar dinámicamente entre cifrados híbridos (combinando un algoritmo
clásico como ECDH/Ed25519 con un poscuántico como ML-KEM/ML-DSA) o
cambiar a primitivas de respaldo como SLH-DSA si un análisis de amenazas
señala un compromiso inminente en la teoría de reticulados.
Identidad, infraestructura de confianza y las
siete superficies de migración
La integración de la criptografía poscuántica en la IA agéntica requiere
desglosar la totalidad del ciclo de funcionamiento del agente para cartografiar
91
dónde residen las dependencias criptográficas asimétricas y simétricas.
Mediante el rastreo sistemático del ciclo operativo del agente, se derivan
analíticamente siete superficies de migración diferenciadas, cada una
caracterizada por dependencias criptográficas específicas y dinámicas
operativas singulares (Acosta, 2025):
1. Emisión y Autenticación de Identidad (Identity Issuance): Los agentes
requieren certificados criptográficos para probar su existencia frente a
gateways de orquestación y otros agentes. Depende de firmas
asimétricas que deben migrarse de ECDSA/RSA hacia ML-DSA.
2. Invocación de Herramientas y APIs (Tool Invocation): La ejecución de
acciones externas exige la firma de tokens de autorización y solicitudes en
tiempo de ejecución. La alteración de estas solicitudes mediante ataques
HNFL permitiría la inyección de comandos maliciosos sin detección.
3. Mensajería e Intercambio Inter-Agente (Inter-Agent Messaging): La
colaboración entre múltiples agentes utiliza túneles TLS o cifrado de capa
de aplicación que dependen de mecanismos KEM para establecer secretos
compartidos dinámicos, siendo altamente vulnerables a la intercepción
HNDL.
4. Carga e Integridad del Modelo (Model Loading and Integrity): Garantiza
que los pesos del LLM y los hiperparámetros no hayan sido modificados
por un atacante. La firma digital del artefacto del modelo debe validar la
proveniencia antes de la ejecución mediante esquemas resistentes a Shor.
5. Memoria y Estado Persistente (Memory and Persistent State): Las bases
de datos vectoriales y las cachés de contexto retienen datos
confidenciales a lo largo del tiempo. Requieren cifrado simétrico robusto
(AES-256) derivado mediante KEMs poscuánticos para evitar descifrados
retroactivos.
6. Orquestación y Coordinación (Orchestration): La asignación de tareas
92
dentro de grafos dirigidos acíclicos (DAG) de agentes debe estar vinculada
criptográficamente para evitar la manipulación no autorizada de flujos de
trabajo.
7. Registro, Auditoría y Proveniencia (Logging and Provenance): Los registros
de decisiones tomadas por los agentes deben ser inmutables y no
repudiables para cumplir con auditorías normativas, asegurándose
mediante estructuras de firma basadas en hash o reticulados.
El desacoplamiento de identidad: capa de credenciales vs. capa
de anclas de confianza
Una de las contribuciones conceptuales más relevantes en la
securización agéntica es la separación de la identidad no humana en dos niveles
operacionales con dinámicas de escalabilidad e impacto inversas (Rahayu et al.,
2025; Mandarino et al., 2026):
Capa de Credenciales (Credential Layer): Comprende los tokens efímeros,
secretos simétricos y claves de sesión de corta duración que sostienen las
interacciones diarias del agente. Es numéricamente densa (millones de
instancias en ejecuciones masivas), pero representa un riesgo individual
reducido. Su migración es de bajo costo y esfuerzo operativo.
Capa de Anclas de Confianza (Trust-Anchor Layer): Constituye la raíz
asimétrica de la infraestructura de clave blica (autoridades de
certificación raíz, claves de firma de tokens de identidad, raíces de
confianza de orquestación) que otorga validez a toda la flota de agentes.
Posee una población pequeña, pero su alcance de impacto (blast radius)
ante un ataque de falsificación tardía (HNFL) es universal: el compromiso
de un ancla de confianza invalida la autenticidad de cada agente, modelo
y herramienta subordinada.
Esta escala inversa impone la regla de secuenciación fundamental: las
93
anclas de confianza deben migrarse en primer lugar. Maximizar el
apalancamiento defensivo requiere asegurar las raíces de firma asimétrica
antes de intentar remediar la totalidad de las credenciales efímeras distribuidas
en la flota agéntica.
Estándares de identidad no humana: SPIFFE/SPIRE y pruebas
de cero conocimiento poscuánticas
Para gestionar la identidad de los agentes en entornos de producción,
marcos como SPIFFE (Infrastructura Abierta de Identidad de Servicios para
Todos) y su implementación de tiempo de ejecución SPIRE ofrecen una base
sólida al emitir Documentos de Identidad Verificables de SPIFFE (SVID) en forma
de certificados X.509 de corta duración. En esta arquitectura, la identidad
unívoca del agente (SPIFFE ID) se codifica directamente en el campo URI del
Subject Alternative Name (SAN) del certificado X.509.
En la era poscuántica, los servidores SPIRE deben configurarse para
emitir SVIDs firmados nativamente con ML-DSA (FIPS 204), sustituyendo las
firmas ECDSA o RSA. La rotación automática de estos certificados efímeros (por
ejemplo, con ciclos de vida de aproximadamente 60 minutos) limita la ventana
de exposición para ataques de intercepción en tiempo real (NIST, 2024).
Adicionalmente, marcos gubernamentales como la iniciativa de Estonia
(que comen a asignar códigos de identidad digital oficial a agentes de IA
autónomos de forma independiente de sus propietarios humanos) sientan las
bases para el reconocimiento legal de los agentes. En ecosistemas
descentralizados y multiagente, estas identidades se complementan con
pruebas poscuánticas de cero conocimiento (PQ-ZKP) sustentadas en
reticulados (por ejemplo, construcciones zk-SNARKs poscuánticas). Las PQ-ZKP
permiten que un agente pruebe a otro agente o regulador que posee la
autorización o solvencia necesaria para ejecutar una transacción económica sin
94
revelar los datos confidenciales o los valores subyacentes.
Marcos defensivos autónomos y métricas de
riesgo ajustadas cuánticamente
Frente a la complejidad de auditar infraestructuras de IA en constante
evolución, han emergido paradigmas arquitectónicos e instrumentales
diseñados para integrar la seguridad cuántica desde las fases primarias del
diseño y automatizar el análisis de riesgos.
Quantum-Secure-by-Construction (QSC)
El modelo Quantum-Secure-by-Construction (QSC) propone tratar la
comunicación segura contra ataques cuánticos como una propiedad
arquitectónica nativa e intrínseca de los agentes de IA, en lugar de una
actualización parcheada a posteriori. QSC articula su defensa integrando tres
componentes esenciales: criptografía poscuántica (FIPS 203/204) para
autenticación y cifrado, Generación Cuántica de Números Aleatorios (QRNG)
para garantizar entropía física en la creación de claves efímeras, y Distribución
Cuántica de Claves (QKD) para proporcionar seguridad incondicional en enlaces
de infraestructura críticos.
QSC opera mediante una capa de orquestación consciente de las políticas
que ajusta el perfil de seguridad del agente dinámicamente a lo largo de todo su
ciclo de vida (sesión, coordinación inter-agente y memoria) según la
disponibilidad de la infraestructura, los requisitos normativos y la latencia del
entorno.
El Marco quantigence y la puntuación de riesgo ajustada
cuánticamente (QARS)
Para contrarrestar la saturación de información en la gestión de
95
vulnerabilidades cuánticas, se ha desarrollado el marco Quantigence, un
sistema multiagente diseñado para auditar autónomamente la postura
criptográfica de sistemas complejos. Quantigence utiliza un principio
denominado paralelismo cognitivo: descomponer los objetivos de análisis de
seguridad en roles de razonamiento especializados (por ejemplo, agentes
expertos en dureza de reticulados, agentes monitores de ataques de canal
lateral y agentes de seguimiento de políticas de estandarización) (Alquwayfili,
2025). Cada rol razona de forma independiente para mantener la pureza del
contexto y evitar la degradación de la atención del modelo. Los agentes se
coordinan a través de un supervisor jerárquico e integran inteligencia externa
mediante el Protocolo de Contexto de Modelo (Model Context Protocol / MCP)
(véase la tabla 19).
Para priorizar las vulnerabilidades identificadas, el marco introduce la
Puntuación de Riesgo Ajustada Cuánticamente (QARS), una extensión formal del
Teorema de Mosca. El Teorema de Mosca clásico establece que si el tiempo de
vida requerido para mantener la confidencialidad de los datos ( ) sumado al
tiempo necesario para migrar el sistema criptográfico ( ) es mayor que el tiempo
estimado para la aparición de un CRQC ( ), expresado formalmente como
, el sistema entra en un estado de vulnerabilidad crítica e
irrecuperable.
QARS extiende esta formulación estática transformándola en una
métrica de urgencia continua y dinámica, incorporando variables operacionales
específicas de los ecosistemas agénticos:
96
Donde:
representa el tiempo durante el cual los datos de contexto o
memoria agéntica deben permanecer confidenciales.
mide el tiempo estimado para actualizar las anclas de confianza
de la flota agéntica.
Es la distribución de probabilidad temporal hasta la llegada de un
ordenador cuántico criptográficamente relevante.
Es la densidad de identidades no humanas dinámicas que negocian
certs efímeros en tiempo de ejecución.
representa el alcance de impacto (blast radius) de las anclas
asimétricas de la flota.
Las evaluaciones empíricas demuestran que el uso de arquitecturas
multiagente dedicadas a la auditoría de riesgos poscuánticos reduce el tiempo
de análisis en un 67% en comparación con los flujos de trabajo manuales
desarrollados por expertos humanos, garantizando un seguimiento continuo
del estado de caducidad criptográfica de los sistemas.
La intersección de la inteligencia artificial agéntica y la criptografía
poscuántica marca una transformación inevitable en la ingeniería de la
seguridad de la información. La vulnerabilidad de las primitivas asimétricas
clásicas frente a los algoritmos cuánticos de Shor y Grover no es un problema
futuro distante, sino una amenaza operativa inmediata debido a las dinámicas
de intercepción Harvest-Now-Decrypt-Later y a la capacidad
defensiva/ofensiva demostrada por los modelos de lenguaje de frontera
mediante criptoanálisis autónomo.
Dado que los sistemas de IA agéntica acumulan deuda criptográfica de
forma continua a medida que escalan, las organizaciones deben abandonar los
97
enfoques de inventario estáticos y adoptar infraestructuras cripto-ágiles
gobernadas por políticas (Zia et al., 2026):
Tabla 19: Acciones de Mitigación Específicas en IA Agéntica (Fases)
Fase de Migración
Fase 1: Preparación
e Inventario de
Anclas
Fase 2: Transición
de Identidades No
Humanas
Fase 3: Agilidad
Externa y Cero
Conocimiento
98
Fase 4: Migración
Total y Erradicación
El establecimiento prioritario de la protección en las anclas de confianza,
la automatización de la identidad de los agentes mediante protocolos como
SPIFFE rediseñados para PQC, y el monitoreo continuo apoyado por sistemas de
razonamiento agéntico constituyen la única estrategia sostenible para
garantizar la resiliencia de la inteligencia artificial autónoma en la era cuántica.
99
Capítulo 6
Tríada estratégica digital:
gobernanza, soberanía tecnológica
y resiliencia operativa en el marco
regulatorio global y nacional
La acelerada interconexión de los sistemas de información, combinada
con la creciente sofisticación de las amenazas cibernéticas a nivel global, ha
transformado radicalmente la gestión de las Tecnologías de la Información y la
Comunicación (TIC). La seguridad digital ha dejado de ser una disciplina
predominantemente técnica para convertirse en un pilar fundamental de la
continuidad del Estado, la estabilidad financiera y la viabilidad corporativa. En
este contexto, la confianza digital, la soberanía tecnológica y la resiliencia
operativa constituyen una tríada estratégica interdependiente, indispensable
para garantizar la supervivencia y funcionalidad de las organizaciones
modernas ante escenarios de crisis o disrupción sistémica.
La confianza digital actúa como el cimiento que asegura que las
interacciones en el ecosistema digital se desarrollen bajo parámetros de
seguridad, privacidad, transparencia y certidumbre jurídica. No obstante, la
confianza es irrealizable sin el ejercicio efectivo de la soberanía tecnológica,
entendida como la capacidad de un Estado o institución de mantener el control
estratégico y operativo sobre sus activos informacionales, infraestructuras
críticas y capacidades de ciberdefensa, reduciendo la vulnerabilidad derivada de
dependencias externas o sesgos jurisdiccionales (Kahn, 2020). Por su parte, la
resiliencia operativa representa la capacidad pragmática del sistema para
resistir, adaptarse y mantener sus operaciones esenciales aun en condiciones
100
adversas o tras la materialización de un ciberataque.
La confluencia de estas tres dimensiones responde a una profunda
reconfiguración regulatoria internacional y nacional. Este nuevo paradigma
exige trascender los esquemas tradicionales de protección perimetral estática
para adoptar modelos dinámicos de gobernanza continua, gestión integral de
riesgos de terceros y arquitecturas defensivas orientadas a la continuidad del
servicio.
Gobernanza y confianza digital: reconfiguración
estratégica del riesgo tecnológico
La confianza digital no representa un estado pasivo ni un atributo
alcanzable mediante la mera adquisición de herramientas tecnológicas. Por el
contrario, se define como la capacidad demostrable de una organización para
diseñar, operar y gobernar sistemas digitales de manera segura, confiable y
ética bajo condiciones reales y cambiantes. Cuando la gobernanza es deficiente,
la implementación de controles técnicos resulta fragmentada e ineficaz,
exponiendo a las entidades a fallas operativas severas y vulnerabilidades en la
cadena de suministro.
El giro institucional de NIST CSF 2.0 y la función "Govern"
La evolución hacia una gobernanza integral alcanzó su punto de inflexión
con la publicación del Marco de Ciberseguridad del Instituto Nacional de
Estándares y Tecnología de los Estados Unidos en su versión 2.0 (NIST CSF 2.0).
Al ampliar su alcance histórico centrado en infraestructuras críticas hacia todo
tipo de organizaciones, el marco introdujo la función de Gobernar (Govern) como
el núcleo que articula las restantes cinco funciones tradicionales: Identificar,
Proteger, Detectar, Responder y Recuperar (Burga et al., 2026).
La incorporación de la función Govern reconoce formalmente que la
101
gestión del riesgo cibernético no es un problema exclusivo del departamento de
TI, sino una prioridad estratégica que atañe directamente al directorio y a la alta
dirección corporativa. Esta dimensión abarca la definición explícita de políticas
de ciberseguridad, la asignación de roles y responsabilidades de supervisión, la
integración con la gestión del riesgo empresarial (Enterprise Risk Management)
y la alineación de las capacidades técnicas con los objetivos del negocio y la
normativa aplicable. De este modo, la gobernanza proporciona la dirección y el
contexto operativo necesarios para que las salvaguardascnicas funcionen de
manera coherente.
El marco normativo peruano: la política nacional de
transformación digital al 2030 y la regulación sectorial
En el Perú, el desarrollo normativo ha buscado institucionalizar la
gobernanza digital como una política transversal del Estado. Mediante el
Decreto Supremo 085-2023-PCM, se aprobó la Política Nacional de
Transformación Digital al 2030 (PNTD), conducida por la Secretaría de Gobierno
y Transformación Digital (SGTD) de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM)
en su condición de ente rector del Sistema Nacional de Transformación Digital
(creado mediante Decreto de Urgencia 006-2020) (Silva, 2025). La PNTD
establece un instrumento de gestión pública obligatorio para las entidades de
la administración pública y orientativo para el sector privado, la academia y la
sociedad civil; la PNTD estructura la estrategia nacional en seis Objetivos
Prioritarios interrelacionados (Hiperderecho, 2023):
OP1 Conectividad Digital: Enfocado en garantizar el acceso inclusivo,
seguro y de calidad al entorno digital a toda la población, reduciendo la
brecha digital territorial.
OP2 Economía Digital: Orientado a vincular las tecnologías digitales a los
procesos productivos sostenibles, promoviendo la inclusión financiera y la
102
digitalización de las Mipymes.
OP3 Gobierno Digital: Centrado en asegurar la disponibilidad de servicios
públicos digitales predictivos, accesibles e interoperables para la
ciudadanía.
OP4 Talento Digital: Destinado a fortalecer las habilidades, competencias
y capacidades digitales de la población, con énfasis en grupos en situación
de vulnerabilidad.
OP5 Confianza Digital: Prioridad que busca garantizar la seguridad y
confianza en el entorno digital mediante el fortalecimiento de
capacidades nacionales para identificar, gestionar y mitigar riesgos
cibernéticos, con especial protección a la infancia.
OP6 Innovación Digital: Orientado a promover el aprovechamiento ético
de tecnologías emergentes y exponenciales, como la Inteligencia Artificial
y el Internet de las Cosas.
Esta arquitectura regulatoria se fundamenta operacionalmente en el
marco de confianza digital instituido por el Decreto de Urgencia N° 007-2020.
Asimismo, en el ámbito financiero y asegurador, la Superintendencia de Banca,
Seguros y AFP (SBS) aprobó la Resolución SBS 504-2021, que establece el
Reglamento para la Gestión de la Seguridad de la Información y la
Ciberseguridad. Esta norma sustituyó esquemas regulatorios desactualizados y
vinculó la ciberseguridad con el Reglamento para la Gestión del Riesgo
Operacional (Resolución SBS N° 6523-2013 y Resolución SBS N° 778-2022).
La regulación de la SBS exige a las entidades bajo su supervisión la
designación formal de un Oficial de Seguridad de la Información (RSI), la
constitución de comités especializados, la ejecución de pruebas de penetración
y la implementación de controles estrictos sobre la ciberseguridad en
proveedores de servicios.
103
Soberanía tecnológica y autonomía de la
infraestructura crítica
La soberanía tecnológica se define como la capacidad estratégica de un
Estado o de una entidad corporativa para tomar decisiones autónomas sobre
su infraestructura digital, salvaguardando sus datos, código fuente y
operaciones frente a restricciones de acceso, contingencias geopolíticas o fallas
catastróficas registradas en proveedores externos. En un entorno dominado
por la concentración del mercado de almacenamiento y procesamiento en la
nube, la soberanía implica reducir la vulnerabilidad sistémica que representa la
dependencia crítica de un número reducido de actores tecnológicos globales
(Hernández et al., 2022).
La ciberdefensa como quinto dominio de la soberanía estatal
A nivel estatal, la soberanía tecnológica trasciende el ámbito económico
para convertirse en una dimensión del poder nacional. En el Perú, el ciberespacio
ha sido formalmente reconocido como el quinto dominio de la soberanía del
Estado sumándose a los espacios terrestre, marítimo, aéreo y espacial
mediante la Ley N° 30999 (Ley de Ciberdefensa) y su Reglamento aprobado por
el Decreto Supremo N° 017-2024-PCM.
Este marco legal otorga al Presidente de la República y al Ministerio de
Defensa la facultad de dirigir las operaciones de ciberdefensa orientadas a
neutralizar amenazas que pongan en riesgo la Seguridad Nacional, la integridad
de los Activos Críticos Nacionales (ACN) y los Recursos Claves (RC). Bajo este
esquema, el Comando de Operaciones Cibernéticas de las Fuerzas Armadas
ejerce el mando y control operacional para garantizar la defensa de las
infraestructuras informáticas militares e institucionales contra agresiones
perpetradas por actores estatales o no estatales en y mediante el ciberespacio.
104
Soberanía tecnológica, nubes soberanas y marcos reguladores
internacionales (DORA y NIS2)
A nivel internacional, la Unión Europea ha liderado el establecimiento de
marcos legales que vinculan directamente la resiliencia operativa con la
soberanía tecnológica. La Directiva NIS2 y el Reglamento de Resiliencia
Operativa Digital (DORA, aplicable desde enero de 2025) redefinen las
obligaciones de las entidades financieras y de los operadores de servicios
esenciales en materia de ciberseguridad (EIOPA, 2025).
Un aspecto central de estas normativas es la exigencia de una rigurosa
gestión del riesgo derivado de proveedores TIC de terceros. La alta dependencia
de plataformas propietarias y proveedores hiperescaladores con sede fuera de
la jurisdicción comunitaria expone a las organizaciones a riesgos legales,
cambios unibancarizados de términos de servicio o la interrupción forzada de
operaciones. Como respuesta estratégica, ha cobrado fuerza el despliegue de
soluciones de nube soberana (Sovereign Cloud), infraestructuras autoalojadas
(self-hosted), modelos de código abierto auditables y proyectos federados
como Gaia-X. Estas arquitecturas aseguran la plena titularidad de los datos,
garantizan la auditabilidad permanente de la infraestructura y eliminan el
atrapamiento tecnológico (vendor lock-in), fortaleciendo la resiliencia de la
organización.
Resiliencia operativa y arquitectura sustentable
de respuesta
La resiliencia operativa representa la evolución de la ciberseguridad
hacia una disciplina centrada en la continuidad del negocio en condiciones de
estrés extremo. Mientras que los paradigmas históricos de Recuperación ante
Desastres (DR) y Continuidad de Negocio (BC) asumían una condición binaria
105
donde la organización operaba plenamente o se encontraba fuera de línea, la
resiliencia operativa parte del principio de que los ciberataques e incidentes
tecnológicos son inevitables y que los sistemas deben continuar funcionando
en estado de degradación controlada.
Mantenimiento de niveles mínimos de servicio viable (MVSL) y
cero confianza (ZTA)
El objetivo central de la resiliencia operativa es salvaguardar los Niveles
Mínimos de Servicio Viable (MVSL) durante y después de una disrupción de las
TIC, garantizando la continuidad de las funciones vitales mientras se ejecutan
los trabajos de restauración. Para lograr esta capacidad, las organizaciones
avanzadas implementan arquitecturas de Cero Confianza (Zero Trust
Architecture, ZTA), alineadas con la norma NIST SP 800-207 (El-hajj et al., 2023).
El principio fundamental de ZTA "nunca confiar, siempre verificar"
elimina la confianza implícita asociada a la ubicación de un usuario o dispositivo
dentro del perímetro de la red corporativa. Mediante la verificación continua de
la identidad, el control de acceso bajo el principio de mínimo privilegio, la
microsegmentación de la red y el monitoreo dinámico del contexto, ZTA limita
la capacidad de movimiento lateral de los atacantes dentro de la
infraestructura. Esta contención técnica directa resulta crítica para proteger los
servicios del MVSL, previniendo que el compromiso de un activo no esencial
escale hacia la parálisis completa de la institución.
Notificación obligatoria de incidentes y evaluación de
capacidades mediante simulacros nacionales (SIMAC)
Un componente vital de la resiliencia operativa radica en la velocidad de
detección y la articulación para la respuesta colectiva ante incidentes. En el
Perú, la legislación impone obligaciones rigurosas de notificación que
configuran un régimen de reporte dual para incidentes de seguridad digital
106
(Otero, 2026):
Reporte Técnico de Ciberseguridad: Los proveedores de servicios digitales
y los administradores de infraestructuras críticas están obligados a
notificar al Centro Nacional de Seguridad Digital (CNSD) cualquier incidente
de impacto significativo dentro de un plazo máximo de 48 horas desde su
identificación, en conformidad con el Decreto de Urgencia N° 007-2020 y
el Decreto Supremo N° 126-2025-PCM.
Reporte de Brechas de Protección de Datos: Si el incidente compromete
datos personales, la organización debe reportarlo de forma simultánea a
la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales (ANPDP) en el
mismo plazo de 48 horas, conforme a lo estipulado en el Decreto Supremo
016-2024-JUS y la Ley 29733, bajo el riesgo de sanciones
administrativas que pueden alcanzar las 100 Unidades Impositivas
Tributarias (UIT).
El CNSD, operado por la SGTD de la PCM, actúa como el organismo rector
de la ciberseguridad civil y administra el CSIRT Nacional, emitiendo alertas
integradas, coordinando la red nacional de Oficiales de Seguridad y Confianza
Digital y brindando soporte especializado a las entidades públicas y privadas.
Para validar operativamente la efectividad de estos esquemas de
respuesta, la PCM organiza periódicamente el Simulacro de Ataques
Cibernéticos (SIMAC). En estos ejercicios, los equipos de defensa (Blue Teams) de
las instituciones participantes son evaluados frente a escenarios simulados de
alta complejidad que recrean vectores reales de agresión, como campañas de
ransomware, compromiso de credenciales, explotación de vulnerabilidades en
aplicaciones web y movimientos laterales no autorizados. Al concluir el
simulacro, el CNSD proporciona informes confidenciales que identifican las
brechas de capacidad de cada participante y establecen un plan de mejora
continua. Este modelo de entrenamiento técnico guarda correspondencia
107
funcional con las Pruebas de Penetración Basadas en Amenazas (TLPT)
prescritas por el marco europeo DORA.
Para evaluar el impacto de los diversos instrumentos legales e
internacionales en la gestión del riesgo tecnológico, la tabla 20 resume sus
características operativas centrales en relación con las dimensiones de
gobernanza, soberanía y resiliencia (Silva, 2025):
Tabla 20: Análisis comparativo de marcos regulatorios e instrumentos
normativos
Marco
Regulatorio e
Instrumento
Normativo
Ámbito y
Alcance
Institucional
Mecanismo de
Gobernanza
Digital
Enfoque en
Soberanía
Tecnológica
Exigencias de
Resiliencia
Operativa y
Pruebas
Política
Nacional de
Transformació
n Digital al
2030 (DS 085-
2023-PCM / DU
006-2020)
Perú / Sector
Público,
Empresas
Estatales,
Sector Privado,
Academia.
Rectoría de la
SGTD-PCM.
Articulación
mediante el
Objetivo
Prioritario 5 de
Confianza
Digital.
Fomento de la
autonomía
digital en
servicios
públicos y
regulación
ética de la
inteligencia
artificial.
Notificación
obligatoria de
incidentes en
48 h e
integración en
la red de CSIRTs
liderada por el
CNSD.
Ley y
Reglamento de
Ciberdefensa
(Ley 30999 / DS
017-2024-
PCM)
Perú / Fuerzas
Armadas,
Policía
Nacional,
Activos Críticos
Nacionales
(ACN).
Conducción a
cargo del
Presidente de
la República,
MINDEF y
Comando
Conjunto de las
FF.AA.
Definición del
ciberespacio
como 5.0
dominio
soberano.
Mando del
Comando de
Operaciones
Cibernéticas.
Ejecución de
operaciones
militares
cibernéticas
para proteger
ACN y
garantizar la
Seguridad
Nacional.
Reglamento
SBS de
Seguridad de la
Información y
Ciberseguridad
(Res. SBS 504-
Perú / Sistema
Financiero,
Asegurador y
Fondos de
Pensiones
supervisados.
Responsabilida
d directa del
Directorio y de
los Comités.
Designación
formal del RSI.
Control del
riesgo
operativo
derivado de
proveedores
TIC de terceros
Obligatoriedad
de realizar
pruebas de
penetración,
gestionar
vulnerabilidad
108
2021)
y canales
digitales.
es y planificar
planes de
respuesta.
Reglamento de
Resiliencia
Operativa
Digital de la UE
(DORA -
Reglamento UE
2022/2554)
Unión Europea
/ Entidades
Financieras y
Proveedores
Críticos de
Servicios TIC.
Gobernanza y
responsabilida
d directa del
órgano de
administración
sobre riesgos
de TIC.
Mitigación
activa del
riesgo de
concentración
en
hiperescalador
es y fomento
de software
soberano.
Pruebas
avanzadas de
resiliencia
mediante
Threat-Led
Penetration
Testing (TLPT)
periódicas.
NIST
Cybersecurity
Framework 2.0
(NIST CSF 2.0)
Global /
Voluntario
para todo tipo
de
organizaciones
e
infraestructura
s.
Inclusión
estratégica de
la función
Govern (GV)
vinculada a
Enterprise Risk
Management.
Evaluación del
riesgo en la
cadena de
suministro
(Supply Chain
Risk
Management).
Adopción de
arquitecturas
Cero Confianza
(SP 800-207) e
integración de
contención y
respuesta.
Implicancias ecosistémicas, fricción de
cumplimiento y perspectiva futura
El acelerado despliegue de este marco normativo genera
transformaciones profundas en la operativa diaria de las organizaciones,
planteando retos complejos de articulación y adaptabilidad. Uno de los
principales desafíos para las organizaciones estriba en la gestión de la
superposición de competencias normativas. Ante un ciberataque significativo
que involucre la filtración de bases de datos, una entidad peruana del sector
regulado debe gestionar de manera concurrente tres obligaciones normativas
de notificación: informando al CNSD conforme al DS 126-2025-PCM,
notificando a la ANPDP según el DS 016-2024-JUS para evitar multas severas,
109
e informando al regulador sectorial (como la SBS) en virtud de la Resolución SBS
N° 504-2021 (Alcalá, 2025).
Esta disparidad en los formatos, requisitos técnicos y autoridades
receptoras genera una intensa fricción operativa durante las primeras horas de
un incidente, que es cuando los recursos técnicos de ciberseguridad deben
concentrarse prioritariamente en la contención del ataque y el aislamiento de
las redes afectadas. La falta de una ventanilla única de notificación nacional
incrementa el riesgo de incumplimiento involuntario de los plazos de 48 horas,
lo que expone a las organizaciones a contingencias legales paralelas a la crisis
informática.
Gestión de riesgos en la cadena de suministro y
estandarización técnica
Las regulaciones analizadas convergen en que la transferencia
tradicional de riesgos tecnológicos mediante contratos de subcontratación
carece de validez legal y operativa. En la actualidad, las instituciones son
legalmente responsables de las brechas ocurridas en las plataformas de sus
proveedores de TI.
Esta responsabilidad ha impulsado un proceso de estandarización
técnica en todo el ecosistema empresarial. Las organizaciones contratantes
exigen progresivamente a sus proveedores la certificación en la norma ISO/IEC
27001 o la implementación de controles alineados con ISO/IEC 27002.
Asimismo, en la gestión documental y en los repositorios digitales, se exige el
cumplimiento de la NTP 392.030-2:2015 sobre microformas digitales para
garantizar la inalterabilidad jurídica y la protección de los datos custodiados.
Para las pequeñas y medianas empresas que operan como proveedoras de
grandes corporaciones o del Estado, la imposibilidad de certificar estos
estándares se convierte en una barrera de entrada al mercado.
110
El impacto disruptivo de la inteligencia artificial en la
ciberseguridad
El surgimiento y difusión de herramientas de Inteligencia Artificial (IA)
añaden un vector de complejidad inédito a la resiliencia operativa. Por una
parte, las soluciones defensivas utilizan algoritmos de aprendizaje automático
para correlacionar grandes volúmenes de eventos, detectar anomalías de
comportamiento y responder de forma automatizada ante intrusiones a
velocidad de ejecución informacional.
Por otra parte, la IA es aprovechada por actores maliciosos para
automatizar la ingeniería social, crear campañas de phishing altamente
personalizadas y desarrollar malware adaptativo capaz de evadir firmas
tradicionales de detección. En el Perú, la Ley 31814 busca promover el uso
ético y seguro de la IA, pero la velocidad de evolución de los modelos
algorítmicos sobrepasa los tiempos legislativos ordinarios. En consecuencia, la
gobernanza de la IA exige que las organizaciones actualicen sus matrices de
riesgo para garantizar que el entrenamiento de modelos no exponga
información confidencial ni infrinja la Ley de Protección de Datos Personales
(Ley N° 29733).
El análisis integral de la tríada compuesta por la confianza digital, la
soberanía tecnológica y la resiliencia operativa evidencia que la ciberseguridad
ha dejado de ser un centro de costos puramente técnico para transformarse en
un imperativo estratégico de gobernanza y continuidad institucional. La
alineación entre los marcos globales (NIST CSF 2.0 y DORA) y el ordenamiento
jurídico peruano (Política Nacional de Transformación Digital al 2030, Ley de
Ciberdefensa y regulaciones SBS) demuestra una convergencia inequívoca
hacia la exigencia de responsabilidad directa de la alta dirección, transparencia
en la gestión de riesgos y capacidades prácticas de respuesta operativa (Burga
111
et al., 2026).
Para operar eficazmente en este entorno normativo y de amenazas
avanzadas, las entidades públicas y privadas deben estructurar sus capacidades
operativas en torno a cuatro prioridades estratégicas:
i. Asimilación directiva de la función de gobernanza
Los órganos de administración y las gerencias ejecutivas deben integrar
formalmente la gestión del riesgo tecnológico en sus esquemas de supervisión,
conforme a los principios de NIST CSF 2.0 y la Resolución SBS 504-2021. La
ciberseguridad no debe evaluarse aisladamente, sino como un elemento
constitutivo de la continuidad de negocio y del valor institucional. Es
imprescindible asegurar presupuestos sostenidos para la formación del talento
digital interno, la contratación de oficiales de seguridad calificados y el
mantenimiento de licencias y herramientas avanzadas de monitoreo (Burga et
al, 2026).
ii. Rediseño hacia cero confianza y niveles mínimos de
servicio viable
Las organizaciones deben abandonar definitivamente el modelo de
seguridad perimetral para implementar arquitecturas de Cero Confianza (NIST
SP 800-207) basadas en la microsegmentación y la autenticación continua.
Paralelamente, es necesario definir de forma precisa los Niveles Mínimos de
Servicio Viable (MVSL) para cada proceso crítico de la entidad. Esta definición
técnica permite establecer prioridades de contención y aislamiento durante un
incidente cibernético, evitando la paralización total de los servicios públicos o
de las operaciones de negocio esenciales (El-hajj et al., 2023).
a. Fortalecimiento de la soberanía tecnológica y
control de terceros
112
Las instituciones deben realizar un mapeo exhaustivo de sus
dependencias tecnológicas, identificando los riesgos asociados a la
concentración de servicios en la nube o soluciones propietarias de terceros. Se
debe priorizar el despliegue de infraestructuras con garantías de soberanía de
datos, esquemas autoalojados o híbridos, software abierto auditable y
exigencias contractuales estrictas de cumplimiento de estándares de seguridad
(ISO/IEC 27001, NTP 392.030-2) a todos los proveedores de la cadena de
suministro (Nextware, s/f).
Las entidades deben articular protocolos claros de triaje de incidentes
para cumplir de forma oportuna con los requerimientos de notificación dual al
CNSD y a la ANPDP dentro del plazo legal de 48 horas. Asimismo, los
procedimientos teóricos deben someterse a prueba mediante la participación
continua en los Simulacros de Ataques Cibernéticos (SIMAC) convocados por la
SGTD-PCM o la realización de ejercicios internos de tipo Red Team / Blue Team y
pruebas TLPT. La capacidad de respuesta ante un ciberataque no se mide por la
sofisticación de los manuales acumulados, sino por la velocidad de detección, la
eficacia de la contención y la resiliencia demostrada por la organización en
condiciones reales de disrupción.
113
Conclusión
La analogía de los modelos de IA agéntica con la criptografía resistente a
algoritmos cuánticos como los algoritmos de Shor y Grover reconfigura
estructuralmente la ciberseguridad avanzada. La IA agéntica trasciende la
automatización estática mediante arquitecturas compuestas por percepción,
memoria de largo plazo, herramientas de ejecución y ciclos de razonamiento
dinámico. La transición desde algoritmos tradicionales de clave pública (RSA,
ECC, Diffie-Hellman) hacia esquemas poscuánticos estandarizados por el NIST
(tales como ML-KEM/Kyber, ML-DSA/Dilithium y SLH-DSA/Sphincs+) presenta
desafíos severos en sobrecosto computacional, tamaño de claves y longitud de
firmas. Los agentes de IA transforman esta implementación mediante:
Refactorización dinámica de código: agentes especializados
inspeccionan repositorios de código fuente legacy, identificando
primitivas criptográficas vulnerables e inyectando wrappers
poscuánticos adaptativos sin interrupción de servicio.
Optimización de parámetros de retículos: agentes de optimización
ajustan automáticamente los parámetros algebraicos en problemas
como LWE (Learning With Errors) y Ring-LWE para entornos restringidos
(IoT, dispositivos periféricos), equilibrando el margen de seguridad
cuántica con el consumo energético y la latencia.
Ensamblado y compilación adaptativa: generación autónoma de código
en ensamblador con vectorización para acelerar la multiplicación
polinomial en la Transformada de Number-Theoretic (NTT).
La IA agéntica rediseña la auditoría de seguridad criptográfica, pasando
de escaneos pasivos a un criptoanálisis activo, coordinado y multiagente:
Fuzzing criptográfico dirigido por razonamiento: agentes exploradores
generan vectores de prueba heurísticos diseñados para explotar
114
esquemas de relleno, condiciones de borde y fallas matemáticas
complejas en implementaciones de PQC.
Detección y explotación de canales laterales: redes de agentes
supervisan trazas de consumo de potencia y emisiones
electromagnéticas en hardware que ejecuta PQC. Mediante modelos de
aprendizaje profundo acoplados a agentes de toma de decisiones,
detectan fugas de información en operaciones de re-encapsulamiento
de claves en microsegundos.
Redes adversarias agénticas: equipos de agentes en roles de ataque (Red
Team) y defensa (Blue Team) simulan escenarios de criptoanálisis híbrido
(combinando supercomputación clásica, estimaciones cuánticas y
heurísticas agénticas) para evaluar la resiliencia temporal de los
esquemas desplegados.
La criptoagilidad la capacidad de sustituir algoritmos criptográficos sin
alterar la infraestructura subyacente deja de ser un marco teórico para
convertirse en un proceso dinámico gobernado por agentes:
Inventario criptográfico dinámico (CBOM Agéntico): agentes de
descubrimiento mapean continuamente la Bill of Materials Criptográfica
(CBOM) de sistemas distribuidos, catalogando claves, certificados y
algoritmos en tiempo real.
Rotación autónomamente desencadenada: ante el descubrimiento de
una debilidad matemática o un avance analítico en un esquema
poscuántico (e.g., abismos en algoritmos multivariados o basados en
isogenias), agentes gobernadores ejecutan la migración instantánea e
ininterrumpida a primitivas alternativas de reserva.
Se evidencia que los agentes de IA asumen autonomía operacional y se
convierten en objetivos primarios para adversarios equipados con capacidades
cuánticas. Para garantizar la seguridad del tejido agéntico frente a ataques
115
cuánticos presentes y futuros (incluyendo el paradigma "Harvest Now, Decrypt
Later"), se establecen los siguientes requerimientos criptográficos esenciales:
Identidad criptográfica verificable (PQC-DID): cada agente debe poseer
un par de claves poscuánticas asociadas a Identificadores
Descentralizados (DIDs). Para prevenir la suplantación por parte de
adversarios cuánticos, el protocolo de autenticación interagente debe
emplear esquemas de firma como ML-DSA o SLH-DSA.
Firmas compactas para protocolos de alta frecuencia: dado que las
firmas PQC poseen un tamaño sensiblemente mayor que RSA/ECC, se
requiere la estandarización e integración de firmas post-cuánticas de
alta velocidad y menor sobrepeso de ancho de banda para la
comunicación inter-agente (Zero-Trust Inter-Agent Communication).
Cifrado PQC en reposo y en tránsito: los canales de transmisión entre
agentes y el almacenamiento de la memoria de largo plazo (vectores de
embeddings, grafos de conocimiento, bases de datos de contexto) deben
protegerse obligatoriamente mediante esquemas de encapsulamiento
de claves poscuánticas (ML-KEM) combinados con cifrado simétrico AES-
256 (resistente al algoritmo de Grover).
Computación confidencial y homomórfica poscuántica (PQC-FHE): para
permitir que agentes colaboradores procesen datos confidenciales sin
desvelar su contenido, es imperativo integrar esquemas de Cifrado
Totalmente Homomórfico (FHE) construidos sobre problemas de
retículos (RLWE), los cuales son inherentemente resistentes a ataques
cuánticos.
Entornos de ejecución confiables con raíz de confianza poscuántica: los
enclaves seguros donde residen los pesos del modelo y el motor de
razonamiento agéntico deben basar su atestación remota en primitivas
PQC fijadas en el hardware
116
Firmas de cadena de suministro de IA (PQC Model Provenance): todos los
artefactos de la IA agéntica pesos del modelo, conjuntos de
entrenamiento, prompts del sistema y herramientas/plugins deben
estar firmados criptográficamente mediante PQC en cada etapa del ciclo
de vida de desarrollo e inferencia.
Registros de auditoría inmutables poscuánticos: las cadenas de
decisiones y la trazabilidad de acciones ejecutadas autónomamente por
los agentes deben consignarse en registros distribuidos protegidos por
funciones hash poscuánticas y esquemas de firma agregada PQC,
impidiendo que un atacante cuántico reescriba la historia del
comportamiento del agente.
La transición mundial hacia la criptografía poscuántica (PQC) supone el
cambio más complicado y determinante que ha habido en la infraestructura de
seguridad digital desde que existe la computación. La convergencia de la
computación cuántica a gran escala, que puede llevar a cabo el algoritmo de
Shor para factorizar números enteros grandes y calcular logaritmos discretos
en un tiempo polinómico, anulará de forma permanente las bases esenciales de
la criptografía asimétrica clásica, entre ellas RSA, Diffie-Hellman (DH), ECDH,
ECDSA y la criptografía de curva elíptica (ECC).
En conclusión, la era poscuántica y la era de la inteligencia artificial
autónoma no pueden analizarse como fenómenos aislados. La IA agéntica
proporciona la inteligencia adaptativa necesaria para navegar la complejidad
técnica de la migración poscuántica masiva. Al mismo tiempo, la adopción
rigurosa de algoritmos de clave pública basados en retículos, hashes y
multivariados (estandarizados por el NIST) resulta imprescindible para blindar la
identidad, el estado de memoria y la capacidad de decisión de los agentes de IA
frente a adversarios equipados con ordenadores cuánticos. La construcción de
117
un ecosistema digital soberano, seguro y autónomo depende de la
armonización inmediata de ambas disciplinas.
118
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124
De esta edición de “Inteligencia artificial agéntica y criptografía
poscuántica, se terminó de editar en la ciudad de Colonia del
Sacramento en la República Oriental del Uruguay el 17 de abril de
2026
125
Editorial Mar Caribe
Inteligencia artificial agéntica y criptografía poscuántica
ISBN: 978-9915-698-90-8
Colonia, Uruguay
Abril, 2026