68
encontrar una solución, pero carecen de un procedimiento accesible y adecuado para
hacerlo.
Los problemas estándar implican principalmente la resolución de operaciones
aritméticas. Su objetivo principal es reforzar la comprensión de las operaciones básicas y
su aplicación práctica en situaciones cotidianas. Por otro lado, los problemas de proceso
van más allá del simple uso de algoritmos y requieren la implementación de varias
estrategias y procedimientos de resolución de problemas. Este tipo de problema promueve
el desarrollo de habilidades de razonamiento y fomenta la discusión entre los estudiantes.
En los libros de texto se suelen presentar varios tipos de problemas, una
clasificación común de estos problemas obedece a la distinción que hacen entre
"problemas estándar" y "problemas de proceso". Sin embargo, también existen otros tipos
de problemas que son reconocidos por diferentes autores, que los categorizan además
como "ejercicios de reconocimiento", "ejercicios algorítmicos", "problemas de
aplicación", "problemas de búsqueda abierta" y "situaciones problemáticas".
Resolver un problema requiere la utilización de varias habilidades cognitivas.
Estos incluyen leer, identificar, comparar, clasificar, observar, analizar, sintetizar,
reflexionar, planificar el proceso de resolución, representar mentalmente, aplicar
(transferir), codificar, recopilar información, inferir, establecer y razonar estrategias y
procedimientos, y revisar y modificar los planificar si es necesario. Finalmente, el
solucionador de problemas debe verificar la solución y comunicar efectivamente los
resultados.
Pólya introdujo un enfoque de cuatro pasos para la resolución de problemas,
basado en sus observaciones como profesor de matemáticas. El primer paso es
comprender el problema, lo que implica recopilar información sobre el problema e
identificar qué se desconoce y qué datos y condiciones se dan. El segundo paso es hacer
un plan, donde el solucionador de problemas trata de encontrar un método de solución
basado en sus experiencias pasadas (Valverde et al., 2022). Este paso implica reformular
el problema o reorganizar los datos para relacionarlos con experiencias previas. El tercer
paso es ejecutar el plan siguiendo cada paso y comprobando si la solución es correcta.
Finalmente, el cuarto paso es analizar el plan y reflexionar sobre su efectividad. El
solucionador de problemas puede tratar de verificar el resultado utilizando otro método o
considerar cómo se puede aplicar la solución a otros problemas.
En última instancia, el objetivo principal de la educación debe ser estimular el
pensamiento crítico y las habilidades de razonamiento. Este principio es válido en
cualquier entorno educativo y cultura. Para ilustrar la importancia de las matemáticas,
reflexionemos sobre una actividad sencilla en la que no necesitamos aplicar ningún
algoritmo sino usar el sentido común. Por ejemplo, al darnos cuenta de que todos los
números mencionados en la actividad comienzan con la letra "d", podemos deducir que
el siguiente número será doscientos: dos, diez, doce, dieciséis, diecisiete, dieciocho,
diecinueve, doscientos. Este mismo concepto se aplica a Brasil y Portugal, donde los
números dois, dez, doze, dezesseis, dezessete, dezoito, dezenove y duzentos siguen el