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decolonial (Canclini, 2001), que se fundamenta en el diálogo intercultural. El
aporte del diálogo de dos saberes se fundamenta en la teoría transcultural, cuyos
significados se utilizan en todos los contextos como asimétricos, etnocéntricos,
desiguales en su producción científica y teórica global (Lander et al., 2000).
La posición de (Tubino, 2004) la interculturalidad es más práctica que
teoría, es un acuerdo ético de respeto entre varias culturas. El diálogo
intercultural es un vínculo de las diversas culturas, el desafío es entender las
diferentes realidades, (Walsh, 2012) fundamenta el enfoque crítico, está dirigido
hacia la construcción de otros modos de poder, saber, ser y vivir. Por su parte
Pedagogía decolonial: cuyo planteamiento es contar con un sistema integral de
educación intercultural (Zambrano, 2007), por consiguiente, implica las
modificaciones de la práctica pedagógica de los educadores desde una
perspectiva del diálogo entre dos conocimientos: el científico, lo ancestral y
desde una mirada decolonial donde se incorporen al currículo en una simetría
entre ambos, entonces implica aprender nuevamente, porque los conocimientos
indígenas se construyen a partir de sus actividades propias, en colectividad y la
comunidad que integran a la naturaleza en sus espacios de vida (De Sousa,
2012) por ejemplo, desde la visión del mundo indígena las perspectivas
filosóficas y pedagógicas están basadas por el pensamiento complejo, una
inteligencia naturalista que involucra el saber holístico integrado entre sí y que
más allá de un conocimiento monocultural, es una necesidad desarrollar un
conocimiento pertinente a partir de su riqueza cultural, desde su contexto según
sus principios filosóficos y de percibir el mundo.
Otras consideraciones, para (De Sousa Santos, 2005) la universidad
consiste en la promoción de diálogos entre el saber científico y humanístico,
evaluar las prácticas pedagógicas y las estructura para incorporar a la
universidad otros conocimientos: legos, populares, tradicionales, urbanos,
campesinos, provincianos, de culturas no occidentales, que no consideran
informaciones o elementos aislados, divididos, tal como lo sustenta (Morin,
1999) que a menudo quebranta los contextos, las globalidades y las
complejidades; por ejemplo lo humano se ha dislocado de sus dimensiones
biológicas, psíquicas, sociales, económicas, las cuales están relegadas y
separadas de la ciencia humana, resultado que nos demuestran las pervivencias
coloniales de un sistema monocultural dominante en el sistema educativo
(Yangali, 2017) al respecto manifiesta que el sistema le impone al indígena el
aprendizaje de su lengua, así también los conocimientos de los pueblos
originarios: formas de aprendizaje, su visión del mundo son excluidos, por lo
tanto, Yangali propone: sistematizar y curricularizar estos conocimientos
indígenas e incorporarlo a un nivel académico superior.